[ TIRAD SOBRE EL PIANISTA ]

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THE ONLY WAY IS JOSE

Los aficionados del Chelsea lo tienen  meridianamente claro. El apoyo a Mourinho de la mayor parte del graderío blues ha sido rotundo: the only way is Jose. Así también lo respaldó, hace ya tres largas temporadas, la mayor parte del Bernabéu, incluyendo a algunos que hoy lamen satisfechos las botas del principal culpable de su salida del Real Madrid, el presidente Pérez. El odio ciega tanto a los Valdanos, Relaños y cia que no entienden que los aficionados del Chelsea respaldan a Mou- como debe ser cuando confías en alguien- en las buenas y en las malas, vamos, no son “resultadistas” como muchos que pululan por aquí. Era lamentable oír cómo los comentaristas de Bein Sports (¡otra vez apareces, Roures!) presumían de equilibrados –uno de ellos, el peor, se llama, y no es broma, Lluis Izquierdo- pero no podían disimular la alegría que les producía la victoria del Liverpool que, para ellos, iba a conducir directamente a la destitución del portugués. El otro, el inglés, que intenta dar una de cal y otra de arena (su nombre es, creo, Paul Giblin), decía, al final, que a Mourinho había que echarlo ya, pues si ganaba, en Champions, ante el Dinamo de Kiev habría que comenzar de nuevo la cuenta atrás para la expulsión. Es, después de todo, para reírse; es, después de todo, miedo. Miedo a lo que intuyen que, más temprano que tarde, debe ocurrir, que el Chelsea vuelva de nuevo a su habitual senda victoriosa. Miedo y odio, a la vez, a uno de los mejores entrenadores de fútbol de la historia que es, además –y esto lo hemos repetido muchas veces porque ha tenido mucha importancia en el trato recibido por Mou en España-, católico y de derechas.

El problema, para ellos y para nosotros, está en que el futuro de Mourinho depende de la decisión de  Roman Abramovich, el dueño del Chelsea. La decisión del ruso, sea cual sea, será justa porque es él, y sólo él, quien se está jugando su dinero –otra cosa, que ahora no corresponde mencionar, es saber cómo hizo semejante fortuna-. Abramovich, si no ejerce de zar del Chelsea, deberá tener en cuenta el sentir de los aficionados, pero lo decisivo vendrá de la confianza de que el hombre al que renovó por cuatro temporadas pueda revertir la deriva actual del equipo. No creo que el presidente del Chelsea, a diferencia del nuestro,  le preocupe lo más mínimo lo que pueda decir la prensa inglesa; ahí -eso espero- pincharán en hueso los que quieren ver la cabeza de Mou en la picota. Lo único que debe preocupar a Abramovich es conocer lo que realmente está ocurriendo para que sus jugadores estén ofreciendo esa pésima imagen, porque hay que ser justos y reconocer que la temporada del Chelsea no sólo está siendo mala en resultados, sino en juego. ¿Mala preparación? ¿Problemas de vestuario? No lo sé. Frank Lampard, que algo debe de saber del asunto, ha respaldado a Mourinho y ha señalado que los problemas provienen del bajo estado de forma de algunos de los jugadores clave.

En el partido de hoy contra el Liverpool de Klopp  no merecieron ganar a pesar de que el partido se les puso de cara, en el minuto cuatro, con el gol de Ramires; de que el gol del empate llegó rebasado el tiempo de descuento –un golazo, por cierto–, y de que Lucas Silva no debió terminar el partido. Razones hay para ser críticos con el arbitraje parcial y parlamentario de Matt Clattemburg, pero lo más importante es que el Chelsea, con la excepción de William y Azpilicueta -en menor medida-, no jugó a nada. Hazard y Oscar desaparecidos; Costa, como siempre que las cosas no van bien, haciendo de las suyas; Cahill, muy inseguro. Se notaba la tensión en Stamford Bridge y ese nerviosismo no disminuyó ni siquiera con la temprana ventaja conseguida.

Tras el partido, Mou, en la rueda de prensa, fue el de siempre: duro con la prensa, protegiendo a los jugadores –el chaleco antibalas, como recientemente lo ha llamado Arbeloa- al relatar la situación de tristeza que había hallado en el vestuario y su empatía con sus pupilos, y dejando claro que aunque aprecia mucho el apoyo de los fans, lo único que lo reconforta es el trabajo bien hecho y los buenos resultados. Estas palabras demuestran claramente que tenemos Mou para rato -sea en el Chelsea o fuera de él-  y que Valdano tendrá que tragarse, una vez más, sus precipitadas y oportunistas declaraciones, porque en el Chelsea y en el Madrid somos muchos los que lo tenemos muy claro: el único camino válido es el que nos enseñó Mou… aunque en el caso nuestro no sea con él.

COMENTARIOS [0]
[ pezuco ] ha dicho:
01-11-2015

 

Pues sí, acertadísimo título para este artículo: el único camino es José. Curioso que sean los aficionados del Chelsea quienes permanezcan fieles al entrenador que tanto hizo por su equipo. Todavía recuerdo la fiesta de bienvenida que le dieron a Mou en Stamford Bridge, nunca vi algo parecido.

¿Qué le ocurre al Chelsea para que en pocos meses pase de la cima de la Premier a casi puestos de descenso?, pues muchas  cosas y ninguna buena. Vértigo y pereza de unos jugadores que tras ganar la Liga hoy se encuentran en una forma física lamentable, fichajes más que dudosos como el de Falcao y una virulenta campaña anti-Chelsea en la estarían periogolfos y arbitrajes.

Creo que Mou está sentenciado por el ruso dueño del club, que de no ser quien es Mou ya estaría despedido, y sinceramente, si yo fuera su representante le aconsejaría tomarse un tiempo de descanso, son muchos años de desgaste durísimo partido tras partido, dejándose la piel por sus equipos y recibiendo los disparos dirigidos a sus jugadores. Y si retoma su carrera alejado de Jorge Méndez le irá mejor.

De Valdanágoras poco se puede añadir. No sé si da más pena que risa cuando le leo en la canallesca rebuznar algo así como que Mou ya no es un entrenador especial. ¿Acaso antes lo era?. Tantos años esperando a que Mou se la pegara y ya lo tienen, enhorabuena, que lo disfruten en su pocilga nauseabunda.

 

P.D. Y cuanto más rápido mejor para ellos, Mou tiene de entrenador acabado lo que yo de obispo de Calatrava y que nadie dude, volverá por sus fueros. Ahhhh y como dijo Arbeloa, no tiene las puertas del RM cerradas, sólo las de FP.

 

 

[ bg_rules ] ha dicho:
01-11-2015

De Valdano, con decir que es la antípoda de los valores que representa Mourinho, está todo dicho. Valdano es, sobre todo, una cagón cobarde e inconsecuente que, cuando Mourinho aterrizó en el Madrid, no tuvo la dignidad de dejar su puesto y estuvo dispuesto a hacer el papelón que hizo. La pasta es la pasta, y este pedante sabihondo sólo se quedó por esa razón hasta que Mou lo mandó al carajo, que es de donde nunca debería volver. Estos progretas venden sus dignidades al mejor postor, e igual que este se la envaina tragándose al diablo Mou, otros se pasan de alimentar desde sus micrófonos golpes de estado a poner el cazo para recibir los millones por pares de las arcas de los obispos. Coherencia es la palabra. Me da francamente mucho asco, este, esos y todo los que son como ellos. Y, además, sólo los malnacidos hacen leña del árbol caído. Menuda peste de tío. 

[ Pailán ] ha dicho:
01-11-2015

 

Lo gracioso del exabrupto de Valdano es que el pobre reconoce que Mourinho es especial. Hace tiempo que, por precaución, pienso lo contrario de lo que diga Valdano, ya sea de fútbol, política o temperatura del agua.

¡Viva Mourinho!

[ NickAdams ] ha dicho:
31-10-2015

Vi el partido en casa de un amigo que tiene el Bein y coincido con lo que dice el blogger. La mayor parte del tiempo se la pasaron hablando de Mourinho y elogiando el juego del Liverpool, que presionó al límite del reglamento, sobre todo a William, y que no hizo un juego nada brillante.

De hecho el partido fue tostón y lo único aprovechable algunos de los minutos finales de la segunda parte. Mucho trabajo tiene Mou por hacer para recuperar a este equipo que parece otro comparado con el de la temporada pasada.

Esperemo que al boss ruso, aunque sea por no pasmar tantos millones, le de mas tiempo a Mou para deshacer el entuerto. 

Y por aquí, jornada tranquila contra rival flojo pero que nos marcó un gol y creo unas cuantas ocasiones. El mejor del partido, una vez más, Casemiro. Si se nos lesiona, se le echa a perder la estadística a Benítez.