[ AMEN CORNER ]

Blogs de MqM

YA ESTAN AQUI

Igual que en la famosa escena de “Poltergeist”, cuando los malignos espíritus se colaban en el dormitorio de los Freeling a través de la televisión y su adorable hija Carol Anne se giraba y decía “Ya están aquíiiiii…”, los podemitas han empezado a ocupar espacios de influencia a través, precisamente, de la televisión y no sabemos cuánto tiempo habrá de pasar hasta que venga un (o una, dicho sea sin ánimo de señalar) médium a exorcizarlos. Este supuesto soplo de aire fresco en la fétida charca que era (y sigue siendo) la vida pública española, este señor de coleta, tono sosegado y compañía de variopinto mariachi, esta supuesta “nueva forma de hacer política” comprada por incautos y desinformados, se ha convertido en una olorosa ventosidad, con el añadido saleroso de quien hace el más soberano de los ridículos sin tener conciencia de ello. Iba a añadir aquí que este ridículo es circense, pero no, porque los payasos del circo saben muy bien lo que hacen e interpretan un papel, mientras que el ridículo podemita es de natural espontáneo, inconsciente, ignorante y, sí, voluntarioso y digno de mejor causa.

Empecemos por el nombre: Podemos. Suponiendo que es el verbo poder el empleado, tengo la impresión de que el tiempo (verbal, para los de la LOGSE) está mal elegido. Podemos es primera persona del plural del presente de indicativo e indica una certeza, pero uno sigue sin saber si pueden o no pueden, cual señor maduro sin viagra. Podamos, por su parte, es la primera persona del plural del presente de subjuntivo, pero podría confundirse con la primera persona del plural del imperativo, algo así como un “hala, vamos”, un ánimo mutuo, recíproco y motivante para el que no haría falta la famosa pastillita azul. No nos olvidemos tampoco del verbo podar, cuya primera persona del plural del presente de indicativo sugiere licencia para capar y su primera persona del plural del imperativo es, no lo olvidemos, el nombre que han dado al partido y que, al fin y al cabo, es lo que pretenden, la poda del Sistema y de la Casta, mas no de la caspa. El imperativo implica un mandato, es decir, una orden, porque puede que lo que quiera conseguir nunca esté al alcance de uno. En definitiva, una incertidumbre que convendría aclarar con urgencia.

Pero, ¿y el gentilicio? Podemita. ¡Qué evocador! El primer flash que a uno se le viene a las mientes al escuchar tal palabra es eremita, es decir, el ermitaño que se destierra a vivir en soledad, pero me da en la nariz que esta troupe es más bien coral y gusta de las aglomeraciones para acogotar al disidente, que no otra cosa son las asambleas que acostumbran a organizar sus miembros (y miembras, of course). Adamita, por su parte, se ajusta más a la personalidad del líder de este grupete que dice representar a “la gente”, pero me cuesta trabajo imaginar al tal Iglesias, Monedero, Carmena o a la misma Bescansa reuniéndose en pelota, aun en sitios reservados para ello, aunque sí lo hagan en otros lugares en los que tales actividades no son tan bienvenidas y lleguen a estar sub iudice. Sodomita también aparece en el imaginario de quien oye referirse a esta patulea. Sodomita: natural de Sodoma, nos dice el DRAE. Mas, ¿dónde está Sodoma? ¿Y Gomorra (o Gomera, como dijo la llamada princesa del pueblo, esa cumbre intelectual que mora en programas del cuore)? ¿No estaríamos pensando en la tercera acepción del mismo DRAE? Ahí sí que uno puede identificar al partido con sus miembros (y miembras, again), el continente con el contenido, el guante con la mano o el cilindro con el pistón (hasta aquí puedo leer, que uno es muy decente). Oh, qué gráfica imagen de la actividad que define a esta masa amorfa que dice venir a cambiarlo todo, menos lo que a ellos afecta y para que todos siga igual pero cambiando los beneficiados (bendita polisemia), que una cosa es predicar y otra dar trigo y ya que puedo viajar en bisnes (o como se diga eso) e ir a clínicas privadas, para qué me voy a castigar en la perrera del avión o en un hospital de la Seguridad Social.

Uno no deja de pensar que este fenómeno incalificable que ha dado en llamarse Podemos, pero que, como hemos visto, podría recibir otros nombres en función de sus objetivos últimos, ha llegado para alegrarnos la existencia. Compremos palomitas y aprovechemos la escasa vida que anticipo a este magma de roña y rastas, porque, al igual que en Poltergeist, por muchas segundas o terceras partes que se produzcan, por mucho que se destruyan casas o secuestren niñas, siempre habrá una JoBeth Williams capaz de cuidar de su prole con la fortaleza y el instinto propios de una buena madre.

Aunque la madre sea, ay, pública. Pero esa es otra historia.

COMENTARIOS [0]
[ bg_rules ] ha dicho:
13-03-2016

Lo más sorprendente de toda esta pesadilla es esa gente joven cercana, de similar origen, educación y formación, que uno jamás habría pensado que tragarían discursos comunistas y que los votan. Yo creo que es una mezcla de dos cosas: desinformación (o sea, no se enteran de nada) y/o desprecio del concepto libertad, que como sabemos no está de moda y ocupa para mucha gente un lugar muy abajo en sus prioridades. También habría que añadir la pereza intelectual y el viva las caenas.

En definitiva, un pueblo que llega a permitir que un partido totalitario se haga con el poder no tiene más que lo que se merece (colectivamente, claro).

[ pezuco ] ha dicho:
13-03-2016

 

Pues sí, ya están aquí, y han entrado hasta la cocina casi sin darnos cuenta.

Creo que ya he dejado suficiente clara mi posición contra la gentuza potemita (de potar), y no voy a insistir en ello. La nomenclatura que quiera darse a ese engendro comunistoide - antidemocrático en mi opinión es lo de menos, aunque valore el ingenio de nuestro atinado blogger.

En cuanto a ser más o menos optimistas frente a este fenómeno... pues no lo tengo muy claro, unos días cojeo del lado optimista y otro del pesimista, pero en el fondo quiero creer que esta basura tiene sus días contados, y ni siquiera llegará a rozar un poder que se resistiría a soltar como haen su modelo venezolano.

 

P.D. Frente al "Patria, revolución o muerte" está el "España, liberalismo y vida en libertad". No hay color, o sí, pero no es rojo.

 

[ wh ] ha dicho:
13-03-2016

Sí, ya están aquí... y a diferencia de los que han permitido que estos se apoderaran de las televisiones, de los que dieron cobertura en sus tertulias a sus discursos falsos y mitinescos, estos saben a lo que vienen: a destruir las libertades, a pisotear los derechos de los que piensan diferente y, eso, lo estamos viendo día a día en todos los sitios donde han tomado poder. Es la estrategia de siempre del comunismo más añejo que tocó poder, el de Lenin y su sucesor, Stalin. Así que no nos tomemos a la ligera lo que esta gente puede llegar a deshacer -porque nada bueno harán-. Cuando antes les paremos los pies, mejor.

Y hay argumentos legales, de sobra, para invalidarlos como represantes populares, empezando por la financianción de regímenes como los de Irán o Venezuela. Sin embargo, lo que estamos viendo es supremo egoísmo político por los dos lados: la humillante mano tenida -¡qué asco me produce, a estas alturas, la frasecita- de Yomimío Sánchez y la corbardía inane de Rajoy, que es quien tenía el poder para frenar legalmente a los líderes podemitas y sacarlos del  juego democrático y ha pretendido utilizarlos como un "troyano" anti-PSOE que se le ha ido -como casi todo- de las manos.

Lo ideal, tal como está, el mapa electoral, sería un tripartido PP-PSOE-CIUDADANOS, sin Mariano o Soraya la Prisaica y sin el trío Los Pedros -tan panchos ellos-, o sea, Sánchez, Hernando y Luena... pero me temo que este desafinado Trío los Pedros lo que realmente desea es estrechar la mano podemita, besarla, y dejar que esa roja mano los emascule -políticamente hablando, claro-, lo demás no es asunto nuestro.

[ NickAdams ] ha dicho:
12-03-2016

Muy de acuerdo con los tres primeros párrafo y con la coña que le acompaña... pero comparto el optimismo del último. La sociedad española, malcriada y manipulada por los políticos es un excelente caldo de cultivo del podemismo por la vía de la ignorancia histórica.

Y hablo de los ignorantes porque son los que me preocupan y los que, hasta cierto punto, no son culpables. Los mentirosos manipuladores como Iglesias, Errejón, Monedero, Colau y añadimos hasta un oportunista impresentable como el JEMAD Colorao vienen a conquistar y a destruir con vocación permanencia y, como han dicho varios por aquí. 

La lotería sería que Pailán tuviera razón.