[ ... Y OTRAS YERBAS ]

Blogs de MqM

DE AYER A HOY

Ayer, un estimado amigo que reside fuera de nuestro país -o lo que queda de él- en tierras de fríos continentales y mentalidad estructurada, me hablaba de la perplejidad que le causa observar cómo un partido totalitario como Podemos ha podido incrementar su popularidad y, lo que es más preocupante, sus expectativas de votos desde las pasadas elecciones hasta el día de hoy. Teniendo en cuenta las distintas actuaciones de los podemitas de diverso pelaje que pacen por buen número de ayuntamientos, lo natural sería pensar que muchos de sus votantes se hubiesen arrepentido tras contemplar el amplio y repulsivo espectro que ocupan, desde sus repugnantes maneras y estética hasta su aún más repugnante ética, pasando por esa insufrible incapacidad de gestión, la cual se basa principalmente en la ejecución de un rosario de ocurrencias cuyo fundamento habitualmente se encuentra en su sectarismo y en la falta de profesionalidad. Este sinsentido lo achaca mi amigo –y por tan bien tirado como va lo que dice, aquí lo hago mío– al resentimiento de aquellos que no tienen lo que se creen con derecho a tener y piensan que con estos ahora “comunistas socialdemócratas” (muy bueno lo suyo) van a obtenerlo o al menos van a perjudicar a quienes sí lo tengan (lo que sería un buen ejercicio práctico de envidia), resentimiento y deseo que superan al miedo al desaguisado que puedan montar estos dictadorzuelos de tres al cuarto. 

Quienes viven fuera del país tienen la ventaja de ver la situación con más perspectiva y menos presión, pero también la desventaja de no conocer de manera directa la evolución de las cosas, si bien es cierto que actualmente internet mitiga esta carencia como no ocurría hace unos años. Una de las maneras habituales de nutrirse de información es hacerlo con la que facilitan los amigos, familiares y conocidos cuando el expatriado tiene la ocasión de aterrizar por su tierra cuando sus obligaciones se lo permiten. Me cuenta mi amigo que empresarios y gentes pudientes de su conocimiento justifican este giro suicida hacia la izquierda que se está produciendo en nuestro país tomando como referente el caso de sus propios hijos, que ya en la treintena se encuentran sin trabajo ni perspectiva clara y con una titulación universitaria que no les vale para nada, lo cual produce resentimiento tanto en padres como en hijos porque todos entendían que esa titulación debería ser garantía de que el estado proporcionase la solución a su problema, en base a un derecho implícito derivado del simple hecho de haber pasado por la universidad, y además hacerlo de forma su estatus quedase inalterado.

De entrada, se equivocan quienes piensen que la actual deriva es la consecuencia de una coyuntura concreta en la que la corrupción y la crisis económica, sí, han tomado un incuestionable protagonismo que, sin duda, ha contribuido a acelerar el proceso, pero que de ninguna manera constituyen el núcleo de la cuestión. Todo lo que estamos viviendo es la consecuencia de un sistema educativo de carácter comprehensivo que –ya lo anticiparon algunos hace casi treinta años– en realidad escondía un proceso de ingeniería social de carácter total. Cuando un país opta por implantar una enseñanza donde la excelencia y la competitividad no sólo no constituyen un objetivo, sino que representan un mal intrínseco que hay que evitar a toda costa, lo que se produce es una sociedad mediocre, en términos abstractos, y una sobreabundancia de titulados que no se pueden absorber, en términos concretos. ¿Cuál era el objetivo de lo que, habiéndose presentado engañosamente como una maravillosa universalización de la formación académica, ha constituido en realidad una masificación  de las universidades con el consiguiente descenso de la excelencia y, por otro lado, un estado de frustración generalizado porque el país está produciendo más titulados universitarios de los que puede absorber?

A uno le cuesta creer que algo que parece de consecuencias tan evidentes (a más titulados, descenso de la calidad; país con excedente de titulados, país de frustrados) se haya producido de forma accidental ni como consecuencia de la ineptitud e imprevisión de quienes lo han implementado, de manera que la apelación a semejantes razones no respondería al interrogante anteriormente planteado. Muy al contrario, se trata de algo bien planeado a largo plazo, pues lo que se ha conseguido extender es un manto asfixiante de mediocridad, que es el medio en el que mejor se desenvuelve la ideología de izquierdas, y un estado emocional adecuado en los ciudadanos para que esa izquierda se pueda erigir en supuesta solución a esas frustraciones con promesas de satisfacción de una necesidad que ha creado, precisamente, la misma izquierda en la sociedad, en virtud de la cual la creencia de que es el estado quien ha de resolver todas las necesidades del ciudadano ha arraigado de manera profunda y generalmente indiscutida. Es decir, aniquilación intelectual, presentación del estado como solución y, finalmente, ocupación del poder con promesas de redención. En otras palabras: populismo en estado puro. Pablo Iglesias y su partido (o lo que sea) representan, no lo olvidemos, el tercer estadio, porque Zapatero fue el segundo y González, el origen. 

COMENTARIOS [0]
[ chinchin ] ha dicho:
11-06-2016

Vuelvo a salir de mi retiro para aplaudir la entrada de bg_rules. Excelente.

No sé en que estarán pensando algunos, pero el 26 nos jugamos el futuro más inmediato y el más valioso, el de nuestros hijos y nietos.

[ pezuco ] ha dicho:
10-06-2016

 

Por no insistir más en el asco que me produce esta gentuza comunistoide,  la responsabilidad de los partidos políticos "tradicionales" o la relación directa existente entre televidentes de tvs progres con votantes potemitas, me gustaría hacer hincapié en otro asunto, para mi vital importancia.

El otro día, escuchando en la radio los comentarios que hacían a la encuesta del CIS me quedé perplejo. Dijeron que los de Potemos no podían crecer más por abajo, entre la gente de mal vivir, perroflautas, ocupas, antisistema y demás fauna asquerosa y que por donde estaba creciendo su electorado es por arriba, clases medias altas, sobre todo hijos de gente bien, de buenas familias.

Creo que el nivel de estupidez, de sectarismo u odio es tal que el problema de España no tiene solución. Vamos a lo de Grecia, y sólo cuando la gente compruebe por sí misma que lo progre nos lleva a la ruina cambiará.

 

[ bipo66 ] ha dicho:
10-06-2016

Acertado el blogger yendo al quid de la cuestión, al origen de todos los males, a donde empezó todo: la LOGSE. Cierto es que la crisis, como ocurre siempre,  ha actuado como catalizador, pero el mal ya estaba incubado: la ignorancia y el acomodamiento de las últimas generaciones de españoles -donde hay, por supuesto, meritorias excepciones debidas, sobre todo, a la preocupación de las familias por enmendar la educación deficitaria- es la que les hace creer en los cuentos del bienestar eterno sin dar palo al agua: derechos, derechos y más derechos; obligaciones aparentemente ningunas. Pero lo que ignoran estos ingenuos - para no hacer sangre- es que sus obligaciones se reduicirán a una sola: obedecer a lo que decidan estos totalitarios disfrazados de social-demócratas.

[ wh ] ha dicho:
09-06-2016

La situación está muy complicada. Mi impresión es que mientras Podemos tiene movilizado a todo su voto útil -ya sabemos que compuesto de los que mamarán de las miseria ajena  y de los que se creen sus cantos de sirena roja- el PSOE y, sobre todo, el PP tienen todavía reservas de abstencionistas y desencantados que pueden movilizarse a última hora para evitar la debacle que nos traerían los comunistas camuflados de Podemos.

Necesitamos ganar tiempo para intentar recomponer el panorama politico, así que espero que los españoles responsables nos ayuden a sacar a estos peligrosos inútiles del juego, votando a cualquiera de las opciones constitucionalistas. El 26J nos jugamos seguir siendo España, al menos por cuatro años más, o lanzarnos en picada hacia una situación como la de Grecia o, quizás, Venezuela. No es momento para no mojarse, es decir, abstenerse.

[ NickAdams ] ha dicho:
09-06-2016

Pues sí,  está claro que el proceso de ingeniería social que inició la LOGSE (ya lo hemos dicho muchísimas veces) y que no supo o no quiso pasar el PP en sus dos turnos de gobierno nos ha llevado a crear un español acomodado e ignorante que cree a pies juntillas a unos que no puede estar más demostrado que son unos mentirosos por sistema, por convicción totalitaria. Lo único que ha fallado en la táctica del PSOE es que , al final, los que se pueden llegar el gato al infierno son los primos más lerdos de la pantilla roja.

Pero bueno, qué le vamos a pedir al españolito de a pie si el Papa, nada menos que el Papa, le rinde pleitesía a los Castro, a los Evo Morales y al Pablete. Ya no es fiable ni la confesión, no sea que le trasladen lo que digamos a funcionarios de las futuras chekas podemitas.