[ ... Y OTRAS YERBAS ]

Blogs de MqM

EL ESPIA QUE SURGIO DE LA CUNA

El símbolo del madridismo –pero, ojo, no cualquier símbolo, no se crean, sino el mismísimo que surgió de la cuna y el más comunicativo de todos–, por fin, se nos va. Aleluya, aleluya. No será aquí de donde salga ni una sola palabra de lamento por, ni de agradecimiento para quien consideramos el horror más horroroso que le pudo caer a la historia del Real Madrid. Pero, en este momento, la pregunta que le asalta a uno es: ¿y por qué ahora? 

Eso, ¿por qué? ¿Qué ha hecho últimamente este pobre confidente que sea distinto de lo que lleva haciendo más de tres temporadas como para mandarle a un equipo menor en una liga menor cuando todavía le quedaban dos años de contrato? ¿Pero no era este el mejor portero del mundo? Porque no tenemos que olvidarnos de que Casillas, hasta hoy, era el portero titular del mejor equipo del mundo y de la selección más campeona que uno pueda imaginarse.  Ahora, el irresponsable de esta situación, en vez dar alguna explicación convincente, nos va a sacudir su cansino discurso sobre lo bueno que es Casillas (¿y por qué no se queda entonces?), lo mucho que representa para el club (¿y por qué no se queda entonces?), la historia que ha contribuido a hacer crecer (¿y por qué no se queda entonces?), lo ejemplar de su capitanía (¿y por qué no se queda entonces?), su generosidad con el equipo de su corazón (¿y por qué no se queda entonces?)… Con esto nos va a sacudir, y no otra cosa vamos a oírle, así que se hace necesario recordar un poco esta historia del absurdo que, más allá de al propio Casillas, a quien descalifica como gestor del club es al presidente que la ha hecho posible.

De entrada, debe quedar claro que este asunto de los agradecimientos de alta efusión por los servicios prestados a mi me parece que está de más. No sobrarían si, por ejemplo, supiéramos que hace cinco temporadas, al jugador de turno otro equipo le hizo una oferta de otra galaxia, a la cual renunció por quedarse en su club de toda la vida. De lo que se trata aquí es de jóvenes privilegiados que cobran sueldos astronómicos por dar pataditas al balón, lo cual está muy bien desde el punto de vista de la economía de mercado pero, admitámoslo, desde cualquier otro punto de vista chirría un punto y hasta una coma. En el caso que nos ocupa, los esfuerzos que el mismo Casillas nos contaba que escatimaba por su propia naturaleza tendente a la vagancia han sido bien recompensados a base de millones y, si acaso, en vez de agradecerle nada tendría que ser él quien agradeciera cobrar cinco millones más del Madrid por el papo, lo cual éticamente es al menos discutible. 

La trayectoria de esta pesadilla en el Real Madrid tiene tres fases, una meramente deportiva, otra de carácter extradeportivo que ha de ser analizada desde el punto de vista ético y de relaciones humanas y una tercera de vergüenza ajena, que es la última de la decadencia más absoluta.

Casillas, hasta hace unas cinco temporadas, fue un portero descompensado pero efectivo. Si valoramos las capacidades de un portero, Casillas en esta fase fue un portero diez en reflejos, en el uno contra uno y en la suerte, que siempre le acompañó. En el resto de capacidades (mando y presencia en el área, juego con el pie y salidas por alto) fue una auténtica calamidad, y ni siquiera lo llamaríamos de segunda fila. Para mantenerse en la élite, le valió la suma de esos reflejos, esa monumental capacidad para el uno contra uno y, sobre todo, esas apariciones en momentos claves, de los cuales quizás el más recordado  será aquel balón que le sacó a Robben en la final del mundial. Hace cinco años, por lo menos, sus capacidades empiezan a desaparecer, y después de dos años de declive más o menos lento llega Mourinho al equipo, en el que se encuentra un portero que ha perdido intuición, colocación y reflejos. Solicita el portugués un portero que pueda sustituir al decadente, pero el club le explica que los símbolos son los símbolos.

Con Mourinho, entrenador con el que cada figura del vestuario es uno más dentro del mismo, Casillas emprende su segunda fase, en la que mostrará en toda su extensión su personalidad cuando las cosas empezaban a dejar de sonreírle. A Casillas, al finalizar aquella CHL en la que tocó la gloria por primera vez sustituyendo a un lesionado César, tuvimos la ocasión de oírle decir, en la euforia del postpartido, lo merecido que se lo tenía, acordándose más de su suplencia durante la temporada –¡oh, injusticia!– que de la suerte de poder sustituir a César en la final y de, además, poder lucirse en un par de jugadas. Desde entonces apuntaba su ego hacia sí mismo con tanta soltura y tanta bisoñez. Y, ahora, con un declive en aumento y un entrenador como Mourinho, su trayectoria se le reviraba. Antes de que llegara su suplencia, producto de su incapacidad deportiva y de su desvergüenza como capitán, había traicionado a su equipo y a su entrenador yendo a lloriquear a los pies del enemigo, poniendo algo que para él siempre ha estado por delante de su club, que es la selección. Y consumada la traición, contribuyó de manera activa a emponzoñar el vestuario hasta, de la mano del mejor central del mundo, culminar la trayectoria plantando un ultimátum al presidente, consecuencia del cual el mejor entrenador saltó por los aires. La retahíla de maniobras en la oscuridad de la decencia y a la luz de su alcoba son bien conocidas, y su afección y respeto por su club los podríamos comprimir gráficamente, junto con su amargura,  con una instantánea: la de aquella reacción cuando el Madrid remontó in extremis un partido contra el Manchester City, con un campo que se caía abajo y un capitán impasible a la reacción y con cara de estreñido preparando su estrategia. Madridismo en estado puro. Son diez segundos que, además de los agradecimientos del abuelete Pérez, podrían ser proyectados como ejemplo de uno de los hitos de las  contribuciones del capitanísimo al club.

Ante tamaña claudicación del presidente, lo que nos quedó es un asco infinito por unos comportamientos vergonzosos y, además, un portero deportivamente ridículo que hemos aguantado dos años más, en un espectáculo que no se podía creer excepto porque lo teníamos, partido a partido, delante de los ojos. Y en esta tercera fase –la del esperpento–, los últimos fuegos artificiales del año pasado: ponzoña en estado puro, con Diego López a los pies de los caballos y Keylor Navas alucinando con lo que le rodeaba, todo lo cual se culmina soportando el sinsentido de una temporada entera y verdadera con un monigote de portero que fue dejando, en mundiales, finales y partido a partido, lo que le quedaba, que era un escándalo de una obviedad que nadie quería admitir, ni Ancelotti, ni otros jugadores, ni la prensa ni el presidente, otra vez el petardo de la historia del rey desnudo, la historia de siempre, en un país donde se ensalza con tanta frecuencia lo que debería apartarse a la oscuridad para que ni se viera. Todos, absolutamente todos, sabían que aquello era un esperpento ridículo, y sin embargo se mantenía la ficción por no se sabe qué enigmáticas razones. Así que, después de tragar toda esta basura y sin que haya habido ninguna alteración en el orden de las cosas, lo que no era sino un trágala infumable ahora se convierte en un adiós que nadie justifica: ni justifican lo que dijeron antes, que es contradictorio con lo que ocurre ahora, ni justifican lo que hacen ahora, que es contradictorio con el espectáculo de antes. Y no pasa nada. Ahora se montará el numerito mediático, se abrirán los corazones henchidos de amor y agradecimiento mutuo y todo seguirá su curso sin que nadie ponga el nombre que le corresponde a este circo de los despropósitos.

Fíjense si todo esto es de mucha risa –por no llorar, se entiende- que, en definitiva, el Madrid está actualmente tratando de fichar al portero suplente de la selección española (De Gea) para sustituir al titular que ya tenía en el equipo (Casillas), al cual han despedido para que juegue en otro equipo cobrando del Madrid. No me digan que no: el despropósito no tiene gran cosa que envidiar al del camarote de los hermanos Marx y sus dos huevos duros. Florentino style, eso sí.

COMENTARIOS [0]
[ diezenel93 ] ha dicho:
13-07-2015

Al muy interesante post, tan solo le plantearía algunas matizaciones, seguramente personales, pero que pueden ayudar al debate sosegado: Casillas fue un portero del segmento medio-alto gracias a su intuición, reflejos e intimidación a los contrarios hasta las navidades del 2010. Es verdad que no era bueno con el pie, mediocre por alto y como organizador de su defensa. Aún así, estaba en el top 5 de porteros mundiales (ver estadisticas y medios de la época).

Mou observó algo que los socios y seguidores no lobotomizados detectamos, con posterioridad al mundial Casillas dejó de cuidarse, de entrenar con intensidad, y comenzó a relacionarse con personajes poco fiables. Sin duda su mejor representate fue Gines Carvajal (hasta 2008), su época con García Abad (2013) fue tempestuosa por las injerencias de su esposa presunta periodista y otros de calaña similar y, a partir de ese momento, en manos de Cutropía, quien tambien se encarga de la Sra. Carbonero, y coincidió con la época mas lamentable de este personaje.

Sus adalides de estos últimos días retratan al personaje (Del Bosque, Xavi Hernandez), y los exabruptos de su familia (que podrían ser comprensibles como defensa de unos padres a un hijo) no lo son para quienes conocemos el control que Cutropía realiza de todos sus representados. Ninguna puntada sin hilo.

Adiós, Casillas, mi desprecio por tu persona lo es sabedor de que como futbolista estuviste en momentos épicos del Madrid y la Selección (la famosa novena, la eurocopa 2008 o el mundial). Desde entonces, mostraste lo grande que te quedaba el escudo, la leyenda y la portería del Real Madrid. Tu vergonzante despedida apelando a ser "una buena persona", me recuerda tanto a eso de "dime de lo que presumes.."

[ pezuco ] ha dicho:
12-07-2015

 

De las declaraciones del padre topero que tan amablemente nos enlazó bg_rules cabe destacar algunas cosas:

1-Que su madridismo no le impedía fichar por la Farça.

2-Que existían muchas ofertas para el exportero, (ojalá algún día nos cuenten los clubes interesados).

3-Que hay una campaña de desprestigio contra el topito, que su hijo estaba en gran forma.

4-Que el culpable de todo fue FP, que tenía animadversión personal contra el bicharraco.

5-Que para el papá topero el Oporto es un equipo de 2ª B (Espero que esto no se lea en Portugal y nos lo devuelvan).

Yo veo lógico que un padre trate de defender a su hijo, pero enfangarse en este lodazal de ciencia ficción y conspiraciones judeo masónicas...creo que es un muy mal camino. ¿Tan difícil es reconocer el estado de forma, disculparse, reconocer errores y admitir que no merece seguir en el RM?.

 

P.D. Sería deseable que en Champions al Toporto le tocase enfrentarse al Chelsea de Mou. Creo que ese partido se vería más en España que en Portugal y casi que en England.

 

[ NickAdams ] ha dicho:
12-07-2015

Del Topillas, sobre todo, felicitarnos por su salida del Real Madrid. Las consecuencias están por ver, ahora comienza una guerra meditática a muerte y lo único bueno podría ser que, al fin, el Madrid espabilara en este sentido...aún con el Tito Flo a los mandos.

Pero ojo, con el comentario en la entrada de ayer de Fernando_poo. Ojo, que es muy grave y muy lógico y verósimil lo que apunta. Interesante conseguir más información sobre ello.

Y la despedida de del Topo no me la zumbo ni ciego de alcohol.

[ Galego49 ] ha dicho:
12-07-2015

Esto del Toportero y el Flojoitimo raya en lo esperpéntico y a cada momento que pasa se parece más a una obra Valleinclaniana y para rematarla, salen sus progenitores poniendo a caldo al presidente, pero claro, eso ocurre siempre cuando se tiene un flojo de presidente y no se toman las medidas que se tenían que haberse tomado en su momento como se denunció en este blog por activa y por pasiva. Y me da que la comedia cirquense no ha empezado todavía a funcionar y ya veremos para la semana el caso canelita, pues estos le van a quitar al Madrid lo que no está en los escritos y sino al tiempo.

[ chinchin ] ha dicho:
12-07-2015
Citando a bg_rules :: No. 3 :: 12-07-2015

Veremos cómo se despide Casillas. Teniendo en cuenta su estilo habitual, no me extrañaría alguna salida de pata de banco como traca final. Desde luego, leyendo las declaracionesde sus padres&...

¡Jajajajaja! Esto es el comienzo de lo que nos caerá en estos días. Leyendo lo que dicen los padre del Topor se capta fácilmente el origen de su nivel. Florentino se estará frotando las manos porque declaraciones como estas son mejores que las que hubiese podido conseguir pagagando millones a un equipo de marketing.

¿Y los del Oporto? ¿Estarán contentos con las declaraciones de los  progenitores del "Santo"?

[ bg_rules ] ha dicho:
12-07-2015

Veremos cómo se despide Casillas. Teniendo en cuenta su estilo habitual, no me extrañaría alguna salida de pata de banco como traca final. Desde luego, leyendo las declaracionesde sus padres (AQUÍ), uno se explica muchos de los comportamientos del niño. Vaya familia.

 

[ pezuco ] ha dicho:
12-07-2015

 

Este tema topero apesta desde que Mou osó sentar sus posaderas en el banquillo y traer a Diego López para ocupar la portería blanca. El flojoytimo es un cobarde y por eso hasta que la evidencia ha hecho imposible taparle sus vergüenzas, no se ha atrevido a darle la patada.

Queda el tema Canelita, pero éste tiene menos cerebro que su amiguito de motines antimou, en realidad no sé si tiene materia gris dentro del coco que nos dió la décima. Además en este asunto llevamos las de ganar, tenemos un contrato de 2 años firmado y a él hay que atenerse. Tenía el mismo valor el contrato topero que el de Sergio Rambo. Lo tiene difícil el de Camas, su fama de pesetero le va a perseguir cada vez que haga una de sus "sobradeces" en el Bernabeu.

Hoy es un día grande para el madridismo, hemos extirpado el cáncer, a precio de oro, pero ya por fin está fuera. Gracias, flojoytimo, llega muy tarde y muy mal, pero gracias a la misericordia divina ha llegado.

 

P.D. Alabado sea el Señor, este año jugamos con portero de verdad.

 

[ wh ] ha dicho:
12-07-2015

Casillas –ese gran “comunicador”- se ha marchado ganando el último pulso a su presidente, quien quizás lo consienta con tanta bonhomía  porque lo paga con dinero ajeno. Que un jugador con contrato decida irse porque no le garantizan la titularidad y el club con el que ha incumplido el contrato le pague más que su nuevo club es algo que sólo puede verse en este mundo, corrupto hasta médula, del fútbol. 

Conscientes –creo- todas las partes de la reprobación mayoritaria por parte de la afición madridista nos ahorrarán la farsa de la despedida. Total, si lo que importa, la pasta, ya está repartida y asegurada.

Si yo fuera socio del Madrid exigiría un informe claro de esta operación éticamente infumable. 

Casillas, deportivamente, está muerto y lo demostrará en el Oporto. Quizás Lopetegui haya comprado su propio veneno. A día de hoy, Casillas sólo puede ser rentable en el mercado de camisetas…de Oporto. 

Pero el espectáculo no se acaba, ahora resurgirá el affaire Ramos. Terminó el modorro chotis del Topor, ahora empezará serpenteante flamenco con el Cantaor de Camas.

Y curioso capricho del destino: Casillas terminará su vida deportiva en el mismo club donde Mou empezó a forjar su leyenda.