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SIN PRINCIPIOS HACIA EL FIN

Pues ya están aquí, revoloteando sobre cuatro millones de ciudadanos, en último término traídos de la mano socialista –la misma de la corrupción y la traición históricas– e impulsados por la vacuidad ideológica, la pleitesía acomplejada y las claudicaciones de principios del partido del, quizás, más irresponsable presidente del gobierno que ha sufrido España, Don Mariano Rajoy, y no tanto por lo que hizo como por lo que dejó de hacer. Y detrás de ese nefasto personaje, los millones de votos que en anteriores elecciones no se atrevieron a plantarle cara retirándole su apoyo, en lo que no era sino la evidentemente obvia medida necesaria para que esto no degenerara en lo que hoy tenemos. Porque hay que recordar ahora que, a fin de cuentas, fueron las sucesivas votaciones que respaldaron su acción política las que enviaron un recado a Rajoy y sus mariachis en el que, junto con el mensaje de “nos está dando mucho asco votaros”, se le daba a entender que, hiciera lo que hiciera, seguiría teniendo respaldo porque la alternativa era mucho peor. Y cierto que lo era, pero se olvidó el personal de que, siéndolo, cada respaldo de pinza en la nariz impulsaba a todo el espectro político hacia la izquierda, que era la deriva que decidió tomar el PP en su momento y que de manera continua ha mantenido refrendada por esos votos, y que, con ese impulso legitimador de una “izquierdización” del espectro político, lo que se originaba era una alternativa cada vez peor, de manera que, por no tener al PSOE como consecuencia de abstenerse de refrendar al PP en su deriva, lo que tenemos ahora es a Podemos, que, no se olvide, es un partido comunista de tufo revolucionario y con indisimuladas intenciones totalitarias, pues esta es su esencia y no otra. Es decir, la deriva a la extrema izquierda en la que ha desembocado España viene impulsada, para empezar, por ese nefasto aguante del votante conservador, que de tanto tragar la basura de su partido ha terminado perdiendo la orientación en lo que es más elemental cuando de dar el voto se trata: los principios (por oposición al pragmatismo).

La realidad es que España se ha convertido en un país donde los principios ideológicos han desaparecido del juego político, tanto en los partidos como, y esto es lo verdaderamente transcendente, en los votantes.  No parece muy difícil comprender la lógica de los partidos en estos tiempos que corren, donde el pragmatismo  posibilista y el afán codicioso rigen en todos los ámbitos políticos. Los partidos españoles –desconozco en profundidad los de otros países– única y exclusivamente se mueven por los votos, estando dispuestos a modificar sus posiciones en función de los resultados y con el primordial, si no único, objetivo de acercarse al poder los más posible. Lo que resulta mucho más difícil de comprender es por qué razón los ciudadanos están dispuestos no sólo a asumir que esto ocurra con naturalidad sino, además, a animarse a hacer lo mismo. Quizás sea porque aquí no nos hemos enterado de que uno de los deberes del ciudadano es obligar a rectificar a sus representantes, y no adaptarse sistemáticamente a ellos. El discurso de sucedáneo de democracia que nos martillea con la monserga del supuesto deber ciudadano de acudir a las urnas no es sino la triquiñuela que todos estos utilizan para que su impresentable acción política se vea legitimada una y otra vez. Y de esta manera, el ciudadano pierde la perspectiva en su doble vertiente: ni se entera de que falta a su obligación como elemento corrector de los comportamientos de los partidos –ya sea cambiando su voto, ya sea absteniéndose–, ni se da cuenta de que cada triquiñuela, cada traición, cada burla a la ley, cada maniobra de ocultación de las verdaderas intenciones, cada punto programático no respetado… quedan legitimados cada vez que esos partidos se ven respaldados por los votos.

Por lo anteriormente expuesto, en el caso de que la deriva que está tomando el país continúe por los mismos derroteros, serán los votantes de uno y otro lado los que con su acción política suicida se tendrán que hacer responsables de que esto termine como Venezuela. Y digo que de uno y de otro lado porque tanto por la derecha como por la izquierda el comportamiento político de los ciudadanos está justamente a la altura de los partidos que respaldan. Y es difícil decidirse por qué resulta más irresponsable, si lo que viene de la derecha o lo que viene de la izquierda, aunque, para empezar, habría que fijarse en lo que alcanza a todo el espectro político, que es la total ausencia de sentido democrático, ya sea por desconocimiento, producto de la falta de formación o de la pereza intelectual, ya sea porque, teniendo ese conocimiento y una perspectiva adecuada de la situación política, su propia esencia totalitaria personal se impone en su manera de entender la realidad política y a la hora de ejercer su opción.

El desbarajuste conceptual en el que partidos y medios de comunicación sumen al ciudadano medio, que es la inmensa mayoría desinformada y/o deformada, es sencillamente apabullante. España está inmersa, para empezar, en un contexto político al que de manera entre gratuita y torticera se ha dado en llamar democracia, cuando técnicamente es imposible que lo sea al carecer de los dos elementos imprescindibles –representatividad y separación de poderes- para conformarse como tal. En estas condiciones, repentinamente aparece una fuerza que se pone de moda por, ya se sabe, motivos de superficialidad, pues presenta a un líder limpio y aseado (Alberto Rivera), que se erige milagrosamente, entre el impulso de los medios y el aprovechamiento de la marea de corrupción que nos inunda, en el nuevo pope que reparte carnets de legitimidad democrática, con contundencia de cura de púlpito repartiendo admoniciones, presentando la bizantina aportación de las listas abiertas en las votaciones y la primarias en los partidos, cuando a los votantes nos debería importar una higa cómo se manejen los partidos y que las listas sean abierta, cerradas o mediopensionistas en tanto en cuanto todo venga, como de hecho viene, determinado por los propios partidos y no por el elector, y de ahí la falta de representatividad en un sistema que, como el nuestro, es proporcional y de listas –abiertas o cerradas, que esto da lo mismo– impuestas por los partidos, y no mayoritario con representantes elegidos directamente por distritos.

Todos estos lodos proceden de los polvos de la transición, pero teniendo en cuenta nuestra falta de entrenamiento en la cuestión de las políticas democráticas y la historia que nos precede, bien podríamos con generosidad asumir este apaño de los años setenta, que otra cosa no es esta partidocracia, como un mal menor o paso previo hacia una verdadera democracia, generosidad que vendría justificada por proceder nuestro país de una guerra civil y cuarenta años de dictadura consecuencia de la misma. ¿Pero se cree alguien que algún partido va a atacar por estos derroteros? De ninguna manera, porque todos los partidos del espectro político español menos uno  están perfectamente acomodados en este sistema. Ningún partido, primarias o no primarias, es democrático en España porque, si lo fueran, cambiarían las normas de juego. Lo que nos vienen ahora es con una supuesta regeneración a base de abrir listas y de montar primarias, lo que cualquiera con un mínimo de formación sabe que son medidas inútiles que no aumentan la representatividad ni mejoran la calidad democrática que es relevante, que es la que se proyecta hacia fuera, hacia los ciudadanos. Cómo se organicen los partidos hacia dentro es irrelevante en el juego democrático, pues lo transcendental es qué reglas haya fuera de ellos. 

El único partido que no está interesado en este sistema, pero que estratégicamente está haciendo uso de él, es Podemos. El objetivo de Podemos va en sentido contrario de lo que pretendemos algunos cuando apreciamos y tratamos de explicar las que para nosotros son evidentes diferencias entre partidocracia y democracia. A Podemos, de momento, le es suficiente con explotar la estupidez del electorado y de los medios de comunicación para enmascararse –por cierto, sin necesidad de gran disimulo de estultos que son aquellos– en un embozo que oculta su objetivo totalitario que, en primera instancia, tiene como obsesión central hacer desaparecer a todo lo que huela a derecha y a iglesia católica, y como objetivo único engullir a todo el espectro político para convertir nuestro país en una dictadura populista al estilo venezolano, esto es, para llevar al país, en otro alarde de posibilismo, a lo que en el siglo XXI puede aspirar a llegar a ser lo que era el comunismo del XX.

El carácter totalitario y comunista –valga el pleonasmo– no se le atribuye a este grupo de zarrapastrosos intelectuales de forma gratuita, sino como simple derivación de haber seguido su trayectoria y de la observación directa de sus intervenciones en foros de debate y programas de televisión que cualquiera con conexión a internet puede comprobar buceando por YouTube, siempre y cuando esté descargado de sectarismo y tenga medio dedo de frente, cosas de las que parecen carecer los medios de información, políticos en general y ciudadanos en gran número. Hay perlas de todo tipo y en profusión. Así, resulta verdaderamente enigmática la razón por la que se acepta como interlocutor democráticamente válido a alguien que ha afirmado, y es un simple ejemplo, el siguiente disparate: 

"Mire usted, si la información es un derecho, en la medida en que un derecho se convierte en susceptible de mercantilización y en susceptible de ser una propiedad privada, se convierte en un privilegio. Por lo tanto, lo que ataca la libertad de expresión es que la mayor parte de los medios sean privados, incluso que existan medios privados ataca la libertad de expresión, hay que decirlo abiertamente.”    – Pablo Iglesias.

Pues bien, el actual pope de la legitimidad y limpieza democráticas, Alberto Rivera, asume como legítima la presencia en un supuesto contexto democrático de un individuo que anuncia semejantes cosas, y lo hace con el  argumento de que lo que está refrendado por las urnas siempre tiene legitimidad y hay que aceptarlo. Y es entonces cuando a uno le viene a la cabeza la figura de Hitler y, echando la cabeza ligeramente hacia atrás, como para coger carrerilla en ademán de ir a explicárselo al tonto de turno, decide en el último momento exhalar el aliento y retirarse hastiado al ver que la nueva vedette del patio político, ni más ni menos, también está necesitado de explicaciones de nivel de 2º de la ESO.

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[ wh ] ha dicho:
19-06-2015

Aclaración sobre lo que bg_rules llama "discrepancia con wh":

Lo que quise decir -y vaya si hay que estar afinando por estos lares- es que es perfectamente posible que en un sistema democrático (asumamos que, con sus carencias el nuestro, el de ahora, lo es)  una mayoría de izquierda radical como Podemos, camuflada como lo ha hecho en el ayuntamiendo de Madrid, por ejemplo, tome el poder. En ese caso hay que respetar la forma en que han alcanzado el poder y a partir de ahí hay que estar claro que, con ellos al mando, se acabó la democracia y empieza, paso a paso, un dictadura modelo chavista. Es decir, se habrá acabado la democracia, sea cual sea el sesgo de esta.

[ bg_rules ] ha dicho:
19-06-2015

(Aclaración: al haber entrado wh en el debate, cambio la manera de dirigirme de segunda a tercera persona. No se entienda dicho cambio como una demostración de desapego al despersonalizarse el discurso  – ¡qué cuidados hay que tener en el medio escrito!–).

En primer lugar, disculpas a espatario por mi aparente espantada. Como bien indica wh, he andado estos días pillado de tiempo y, para colmo, he tenido que rehacer mi ordenador, disco duro incluido, con lo que ello conlleva de instalaciones, backups, etc.

Segundo, agradecer a espatario su amable ofrecimiento de hace dos días, que tendremos que concretar para más adelante.  

Ahora, claro, tras este parón, me encuentro con tanto material y tan bueno que no sé bien cómo empezar. Buena parte de lo que pudiera decir yo a los comentarios de espatario en este debate ya lo ha dicho con gran brillantez wh, con quien coincido en la mayoría de sus planteamientos.

Al final, es la cuestión que anuncia espatario en su último párrafo del comentario 26 lo que realmente es el asunto primordial aquí. Todo esto se trata de una discusión sobre la libertad, que para algunos (entre los que me encuentro) es el elemento primero, la condición sin la cual nada de lo que venga después es defendible si dicha condición no se constituye como elemento de origen, entendiéndose que quien plantee soluciones que desatiendan a la libertad como elemento inicial y principal obtendrán resultados inaceptables porque, incluso siendo aceptables en la práctica y ajustándose a modelos que nos parezcan personalmente adecuados, quedarán invalidados por esa ausencia o limitación de principio de la libertad,  ausencia que transforma cualquier acción de gobierno en algo excluyente por su carácter impositivo. La razón parece obvia: nadie puede asegurar estar en posesión de  la verdad a la hora de imponer un modelo social y económico. Lo cual, por otra parte, invita a utilizar una lógica que esconde en realidad un sofisma, que es lo que espatario ha hecho en algún momento de su discurso: podríamos decir que las mayorías también imponen a las minorías los modelos de gobierno, y también lo hacen de manera excluyente. De hecho, tanto yo como espatario o wh parece que nos sentimos excluidos en el modelo que estamos sufriendo actualmente en España. O sea, lo que llamaríamos la dictadura de las mayorías. Lo que ocurre es que en la propuesta de espatario, los contendientes no juegan con las mismas posibilidades desde el inicio del partido, puesto que sólo él decide lo que es justo, quién tiene envergadura intelectual y moral para llevar las riendas  y hasta qué límites la libertad va a hacer acto de presencia. En este sentido y atendiendo al origen, su propuesta tiene la misma legitimidad que la que pueda tener Podemos, y era en este sentido, creo, que wh asimilaba el nazismo al fascismo y al comunismo. Porque lo que a espatario le parece un modelo de sociedad indiscutible (y, ojo, que coincide en un alto porcentaje con mi propia visión de cómo debe ordenarse la sociedad) no necesariamente lo es. De hecho, no lo es  si lo comparamos con el concepto de sociedad de un comunista. Lo que sí comparten comunismo y, en este caso, franquismo, es su carácter impositivo de origen y, por lo tanto,  la limitación o ausencia total de libertad de origen y de libertades individuales en la práctica, dependiendo de si se trata de un sistema autoritario (franquismo) a uno totalitario (la Unión Soviética).  Por eso a Solzhenitsyn le pareció un paraíso España comparado con la URSS, lo cual de ninguna manera demuestra nada que no sea que en España las limitaciones de libertad individual eran menos que en la URSS. En cualquier caso, cualquier sistema impuesto unilateralmente carece de libertad de origen, y es la libertad de origen la que legitima la acción política y el modelo de sociedad que quien alcance el poder decida poner en práctica siempre y cuando respete las reglas del juego, entre las cuales la más importante es esa libertad legitimadora. Cualquier régimen autoritario o totalitario carece de legitimidad por ausencia de libertad.

En cualquier caso, al final se trata básicamente de asumir un modelo con una tendencia o con otra. Yo me declaro liberal en la medida que pienso que el estado debe desaparecer hasta donde sea posible de la vida de las personas. Como no es posible que lo haga de manera absoluta porque eso nos llevaría a la anarquía, hay que aceptar una serie de limitaciones en este sentido, y el estado tiene que regular en alguna medida la vida de los ciudadanos, pero, y esto es lo importante, tiene que hacerlo en la menor medida que sea posible. Al socialdemócrata, al socialista o al comunista le ocurre justo lo contrario. Bueno, pue lo mismo es aplicable a la idea de libertad. No existe régimen político que conceda libertad absoluta, lo que sí hay son propuestas que la tienen presente como objetivo básico e inicial, otras a las que les es indiferente y otras en las que la principal preocupación para ejercer su control sobre la sociedad es que esa libertad desaparezca de manera absoliuta.

Termino con una divergencia con wh. Yo no creo que cualquier oferta política  tenga cabida en un sistema democrático, y en ese sentido creo que las democracias, e incluso sus sucedáneos, deben establecer reglas básicas y cristalinas que sean condiciones necesarias para tomar parte en el juego político. La razón de propugnar una democracia como sistema no es una razón práctica de modelos concretos de funcionamiento, sino una razón en virtud de la cual se asume que la libertad es el bien supremo. En estas condiciones, cualquier partido que propugne la destrucción de la libertad no tiene cabida en el sistema democrático porque el valor supremo de la democracia no son las mayorías (como equivocada o astutamente afirmaba espatario) sino la libertad legitimadora. La conclusión, se podría decir si llevamos el planteamiento al absurdo, es, no que la democracia es la dictadura de la mayoría, sino que es la dictadura de la libertad. La manera de asegurarse que todos los intervinientes en el sistema democrático asumieran su carácter sería estableciendo unas condiciones que blindaran al sistema. Se dirá que, fácilmente, unos podemitas podrían decir que asumen las reglas para, una vez conseguido el poder, ciscarse en ellas. Siendo esto verdad, lo que ocurriría además es que perderían su legitimidad unos, mientras que los otros la ganarían para barrer del mapa a esa opción que dinamita el sistema, fuera o no fuera ello posible.

Para acabar, quiero subrayar lo inconsistente de argumentar en contra de un sistema determinado resaltando las deficiencias de libertad que se puedan producir en el mismo en la práctica, cuando la alternativa de quien presenta ese argumento (espatario) carece de esa libertad completamente y en su origen.  De no ser esto contradictorio, que lo es, resultaría ciertamente desequilibrado.

De la enseñanza, a la que se ha hecho referencia en algún momento, seguramente habrá que hablar en más profundidad más adelante, que de eso algo sí que conozco…

[ wh ] ha dicho:
19-06-2015
Citando a espatario :: No. 26 :: 19-06-2015

Wh, primero lo menos importante:

1.- Fascismo, nazismo, comunismo no son la misma cosa. Limitadores, todos ellos, es verdad,  de la libertad individual, unos sistemas prohiben y fomentan unas cosas y otros otras. Yo diría que es cierto qu...

Ahí voy, Don Espatario:

1 y 2- Yo no he dicho que fascismo, comunismo y nazismo sean la misma cosa (o al menos no era mi intención que se interpretara lo que dije en ese sentido... y he ahí el problema de las discusiones en que se intenta recurrir cosas obvias para ganar en razón). No, claro que no es exactamente lo mismo, ni han tenido los mismos orígenes, pero sí que tienen muchísimas cosas –las más peligrosas- en común. Y muchas de las razones por las que se diferenciaban iban en la idiosincrasia de las naciones que las cobijaron. Y te lo pongo muy sencillo, en la misma línea roja todas: pregúntale a un coreano del norte si prefiere vivir en Cuba o en su Corea natal. Y, hace 30 años, antes de que cayera el bloque comunista, cualquier cubano prefería vivir en Hungría, por ejemplo, que en Cuba. Claro que hay matices, pero aquí estamos intentando generalizar, hablar de conceptos básicos y, en lo básico, en que son regímenes dictatoriales donde el discrepante no tiene cabida, coinciden. 

Sobre la generación de riqueza discrepo también. Alemania, y el nazismo es consecuencia de la situación en que queda ese país tras la Primera Guerra Mundial y la crisis del 29, creó una fuerte industria utilizando medios bastante irregulares -o si no que le pregunten a los judíos despojados de sus bienes o infórmate de las  tremendas atrocidades financieras, típicas de los regímenes totalitarismos, que utilizaron para financiar esa poderosa industria-. Pero, al final, ¿cuáles fueron las consecuencias del nazismo?: una Alemania completamente destruída y arruinada. ¿O la guerra y sus consecuencias no se pueden atribuir al régimen nazi? Algo parecido con lo que ocurrió en Italia. España, sin embargo, es otra cosa. La España de Franco no sufrió en la misma medida las consecuencias de la II Guerra Mundial pero aun así, a comienzos de los años 60s esa Alemania destruída a mediados del 45 tenía mucho mejor nivel de vida que la España franquista (¿o si no por qué se iban los españoles a buscar trabajo fuera de España?). En esa época ya Franco llevaba más de 20 años en el poder y España estaba a la cola de Europa. ¿No es eso una muestra de que no estaba Franco capacitado para llevar adelante el país? Recuerdo como los cubanos que llegaban a España huyendo del castrismo se asombraban del bajísimo nivel de vida que había en España y, por eso, la inmensa mayoría de ellos terminaron en los Estados Unidos. Hay matices, ya lo dije en mi comentario anterior, y claro que hay diferencias pero ninguno de ellos, por unas razones u otras, terminaron creando una sociedad estable y próspera. Todos, absolutamente todos, fracasaron en la aplicación de sus conceptos básicos. E incluyo también en ello al caso menos paradigmático de todos: la China que de Mao fue.

3- Sobre lo de la Cámara Única creo que ya te lo he dicho todo y sería abundar sobre lo mismo. No me convence, prefiero el sistema democrático y mucho menos ahora que propones que la Iglesia (y, repito, soy católico) pueda entrar en esa Cámara en detrimento de otras religiones. Cualquier institución de gobierno, en mi opinión, debe ser laica, respetando, eso sí, la libertad religiosa de sus ciudadanos. Por supuesto, la libertad de culto no implica que se puedan vulnerar los principios básicos de convivencia, y las leyes. Espero que se me entienda.

4- Yo no propongo una serie de parches. Yo he dicho que habrían bastado esas cosas –al menos eso es lo que creo, puedo estar equivocado-  para frenar el surgimiento de un fenómeno totalitario como el de Podemos. Ya he dicho que no estoy de acuerdo con esta falsa democracia en la que vivimos, a la que tanto bg_rules como yo hemos coincidido en llamar partitocracia, no es este que tenemos el sistema que me gusta y que me parece más justo, y creo que necesita una regeneración total. 

Pero si con un sistema democrático, verdaderamente democrático, como consecuencia de lo que sea, gana la izquierda totalitaria, yo respetaré la decisión de la mayoría que lo ha decidido y, como ya te dije, me largo inmediatamente de este país que, desde ese momento, deja de ser “mi país”. Yo no quiero convencerte de nada. Me parece bien que seas franquista y creas que un Franco que ya nunca podrá existir en una sociedad como esta sería la solución a todos los males. Eso es lo bueno que tiene una democracia, aunque sea imperfecta como esta: caben todas las opciones.

Y es cierto que las leyes admiten interpretaciones dudosas. Eso es parte consustancial del derecho, para ello existe la jurisprudencia. Concedo, porque lo creo, que la justicia es a menudo imperfecta. En los sistemas totalitarios, sin embargo, ¿se puede hablar de justicia? En mi experiencia, no. 

5- Ninguno de los organismos internacionales de corte político que conozco, comenzando por ONU, me merece el menor respeto. Todos están corrompidos hasta el tuétano. Por tanto, no acepto como argumento ese recurso, letrado Espatario. Aquí estamos debatiendo de lo que pensamos nosotros, y yo ya no sé cómo decirte, amigo, que creo que lo que tenemos en este país no es una verdadera democracia o, al menos, para ser mas precisos y justos, no es la democracia que a servidor le gustaría y –como siempre digo- esta es sólo mi  opinión, yo no me creo en posesión de la verdad absoluta.

6- Coincido básicamente contigo en la valoración de los personajes pero no en la conclusión que extraes de ella. España ha sobrevivido a muchas situaciones difíciles antes de que Franco viera la luz y, todavía, sigue en pie. Atribuir esa supervivencia al régimen franquista ya me parece, y dicho sea con todo respeto y sin ánimo de ofender, demagogia franquista pura y dura. A eso ya prefiero no responder. 

Y para evitar siquiera entrar en la siguiente etapa te dejo claro mi concepto: la libertad empieza con la libertad individual, si no hay libertad individual, no hay libertad.

[ wh ] ha dicho:
19-06-2015
Citando a espatario :: No. 25 :: 19-06-2015

Wh, antes de proceder a la defensa del sistema que propongo, muy breve:

1.- No quisiera bajo ningún concepto haber molestado a Bg_rules. Lo comento por el hecho de que ha dejado de participar en el debate.

2.- Agradezco pòder seg...

Espatario, antes de empezar a leer la defensa del sistema que has propuesto (espero que te guste el ajedrez, como a mí, y ya podremos bautizarla como Defensa Espatariana. Yo prefiero, aclaro, la Siciliana, que también era la favorita de Bobby Fischer):

1- No creo que bg_rules se haya molestado por una discrepancia correcta. Algún problema de tiempo habrá tenido para no responder, pero puedes dar por seguro de que lo hará.

2- Como ya te dije, para mí siempre que se haga con educación nunca se saldrá de madre un intercambio como este.  Otra cosa es que lo vea útil, porque ya estoy yo muy viejo como para saber que no es posible ganar una discusión. Lo único bueno de esto es comprobar que se puede discrepar sin insultar y sin descalificar al oponente, lo cual ya es, hay que reconocerlo, muy positivo.

3- Ya sé que hablas de la Iglesia como gobierno, y lo que yo te respondí es que no me vale el ejemplo porque el radio de acción de la iglesia en la sociedad es muy limitado. No creo que se pueda extrapolar la forma de gobierno de una sociedad religiosa (aunque sea la más grande de la historia) a una sociedad compleja como la actual. 

4- Sí se puede demostrar que una educación es doctrinaria o no. Te lo podría poner con los ejemplos que viví en Cuba o en otros países comunistas, pero creo que me basta con lo del Zapaterismo y la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Lo otro,  y esto sí que es típico sólo de la izquierda, es bajar los niveles de exigencia y calidad en la educación. Esa bajada en los niveles de exigencia y calidad en la enseñanza son la causa primigenia de que programas como Sálvame o de que personajes como la llamada “Princesa del Pueblo” existan y, por supuesto, que creen la semila para que pueda crecer un partido totalitario como Podemos. Con ello queda claro de que coincido totalmente con lo que dices de que:  “La izquierda no es otra cosa que decirles a todos los  seres humanos medianillos, con muy pocas virtudes, que por mucho que hagan de su vida un desastre no tienen la culpa de nada y son iguales y tienen derecho a lo mismo que el mejor de los seres humanos. Eso son muchos votos.” 

Ahora déjame desayunar, y me pongo a leer el 26 ( y a responderlo).

[ espatario ] ha dicho:
19-06-2015

Wh, primero lo menos importante:

1.- Fascismo, nazismo, comunismo no son la misma cosa. Limitadores, todos ellos, es verdad,  de la libertad individual, unos sistemas prohiben y fomentan unas cosas y otros otras. Yo diría que es cierto que ni una sola dictadura de izquierdas ha generado riqueza, prosperidad y bienestar. Sí lo hizo el fascismo en Italia. También lo hizo el nazismo en Alemania si bien su racismo y sus hechos convierten al nazismo en algo indefendible y moralmente aborrecible.

2.- Es verdad que no hay Francos en el almacén social, ni ejército de Africa como en el 36. Una pésima noticia. Discrepo contigo y sostengo que el Régimen de Franco trajo mucha prosperidad y paz a España. Los números de Franco son brutales. Si las instituciones que legisló el Caudillo no fueron estables fue porque Juan Carlos traicionó sus juramentos sin despeinarse. El Régimen de Franco, no es que sacrificara las libertades individuales, es que las colocaba en su posición justa lo que supone limitarlas. Por ejemplo, cuando Solsjenizski, seguro que no lo escribo bien, vino a España "flipó" con las libertades que permitía la dictadura de Franco en comparación con las de la URSS que había vivido de primera mano.

3.- La Cámara ünica. Su formación admite varias posibilidades. Sobre este asunto caben opiniones y libertad de expresión. Lo  importante es que esa Cámara no puede tomar decisiones contra unos  principios que son inmutables para lo que esa Cámara esta controlada desde arriba por el Jefe del Estado y un órgano colegiado reducido, un Consejo Nacional, que puede revisar las decisiones de esa Cámara ünica de representación popular.  A mi modo de ver esa Cámara ünica debe ser integrada por altos cargos de la Universidad, los Tribunales, el Ejército, los Colegios Profesionales, la Iglesia...  y mediante cargos electos  elegidos vía municipios a través de elecciones por sufragio universal con candidaturas que, otra vez, no vulneren  los principios inmutables (efectivamente del Movimiento Nacional).  Me preguntas ¿Quién decide los que son los mejor formados? De momento  te contesto  con tus palabras: los mismos que, por ejemplo,  determinan cual es una educación en profundidad y con valores.

4.- Para frenar a Podemos propones una serie de parches:  Un cambio oportuno y más que reclamado del sistema electoral, fuera Ley d''''Hont, listas abiertas y elección directa, segunda vuelta si no hay mayorías absolutas entre las opciones más votadas, cero dinero público para partidos u organizaciones sindicales y empresariales (que vivan de las cuotas de sus socios), etc., etc., etc. Un poder judicial independiente y no pastoreado por los partidos políticos, aplicación de  las leyes que tenemos como deber ser ( no estarían Bildu y demás patulea en las instituciones y Cataluña no hubiese llegado a lo que hoy estamos viviendo. 

Sinceramente, no veo que nada de todo esto impida de forma evidente un triunfo electoral de la extrema izquierda.Y también tengo que decirte que no es muy honrada una democracia ideada para impedir la victoria electoral de unos y garantizar la victoria de otros a base de trucos electorales. Al final, tendrán razón los de Podemos con su matraca de la Democracia Real. Necesito que me expliquéis en que términos no es la justicia independiente con respeto al PP o al PSOE y que cosa maravillosa sucedería si lo fuera. Con respecto a la aplicación de las leyes, ejercí el derecho varios años de mi vida y puedo decirte que las leyes, prácticamente, admiten cualquier interpretación que va en función, no de la independencia o no de los jueces, sino en función de la ideología  de estos. Así, por ejemplo, que una empresa gane un juicio en los Juzgados de lo Social es casi un milagro por mucho que la acción de la empresa se ajuste a la Ley y la del trabajador la vulnere. El problema que permite que una Sentencia injusta, hasta ilegal, se mantenga es precisamente la independencia del poder judicial y su falta de control por una instancia superior.

5.- Para defender la democracia estáis empeñados en decir que esto no lo es. Os equivocaís. Hay Organismo Internacionales reconocidos, no me hagáis buscar su nombre y sus tablas, que evalúan el nivel democrático de los países. Según esos organismos reconocidos por todas las democracias del planeta, España es hoy  una democracia de nivel alto.

6.-  Juan Carlos, Suárez, Gonzáles, Aznar, Zapatero y Rajoy han sido un desastre. A mi no me cabe duda. Fíjate si son un desastre que Rajoy hoy, para frenar a Podemos, ha llevado a cabo, nada más y nada menos, que el nombramiento de 3 ó 4 Vicesecretarios y ya va a ir a todas las reuniones de los órganos de dirección del PP. Problema Podemos resuelto.  Que a pesar de estos individuos quede todavía algo de España en pie prueba la enorme obra que dejo hecha el Caudillo.

Y dejo para un próximo mensaje el meollo de lo que nos diferencia esencialmente: la libertad o libertades individuales.

[ espatario ] ha dicho:
19-06-2015

Wh, antes de proceder a la defensa del sistema que propongo, muy breve:

1.- No quisiera bajo ningún concepto haber molestado a Bg_rules. Lo comento por el hecho de que ha dejado de participar en el debate.

2.- Agradezco pòder seguir la discusión. No obstante en cuanto veais que el asunto se sale de madre me cortáis. No hay problema.

3.- Cuando hablo de la Iglesia como modelo de gobierno no me refiero a la historia de la Iglesia como ejemplo de conducta, que en general también, sino en cuanto ejemplo de un buen mecanismo de toma de decisiones y que, desde luego, no es democrático. La discusión sobre la Historia de la Iglesia sería muy interesante. Es un tema en el que ando algo pez pero es un tema que, últimamente,  me sale mucho y me toca defender a la Iglesia Católica,  o más bien sus principios, cuando soy enormemente crítico con sus jerarquías desde hace muchos años. La opinión sobre el Papa Francisco la comparto contigo. Basta con ver que el asunto que, por lo visto, debe preocupar  a la Iglesia es hoy la ecología y que vive empeñado en repetir sloganes de la izquierda.   En cuanto al Régimen de Franco, ahí no estoy verde, lo planteaba en el mismo sentido formal  pero ahí sí que tengo que decirte que a la vista del mundo moderno no veo nada en el Régimen de Franco que sea sombra y creo que habría sido mucho mejor que Europa se españolizara a que España sea hoy una copia de Europa.

4.- Cojo tus principios:  ¿Quien dice que una educación es doctrinaria o no lo es? ¿Vas a limitar la libertad de cátedra? ¿Quien decide lo que es una educación correcta en profundidad y valores?  Por otro lado: ¿Se les puede parar democráticamente o es la democracia la que  ha permitido aparecer y crecer a Podemos? Ya he dicho que creo que  la democracia excita las peores tendencias del ser humano. Es como la televisión consigue audiencia (Sávame, el programa más visto) o la izquierda,  que no es más que llamar a la vanidad, la soberbia, la envidia yel  odio del ser humano, consigue votos. La izquierda no es otra cosa que decirles a todos los  seres humanos medianillos, con muy pocas virtudes, que por mucho que hagan de su vida un desastre no tienen la culpa de nada y son iguales y tienen derecho a lo mismo que el mejor de los seres humanos. Eso son muchos votos.

[ wh ] ha dicho:
18-06-2015
Citando a espatario :: No. 22 :: 18-06-2015

Bueno, estimado bg_rules, voy a por el reto que me planteabas. Si no es la democracia  ¿Qué planteo  yo?

Voy a ser muy breve, para abrir el debate,  exponiendo el punto de partida del que nace una discusión filos&o...

Para empezar con tu sistema, Espatario, discrepo en lo fundamental: no se puede excluir a los que piensan diferente. Eso es fascismo, comunismo, castrismo, podemismo, chavismo, nazismo o como quiera que históricamente se haya disfrazado y eso es lo que siempre, siempre, siempre ha llegado de la mano de los “partidos únicos”. Y, lo que es más importante, ninguno de esos sistemas ha dado, a cambio de limitar las libertades individuales, más bienestar y más prosperidad. Todos, en mayor o menor medida, por unas razones u otras, han fracasado. La libertad individual, que defiendo por sobre todas las cosas, es el derecho fundamental de todo ser humano, y esa libertad individual pasa por pensar como se quiera siempre y cuando se respete el pensamiento de los demás.  La Iglesia Católica, a la que pones siempre como referencia y yo tanto admiro (a pesar de sus muchos puntos oscuros) admite también que se pueda pensar diferente, admite la existencia de otras religiones (algunas de ellas antagónicas), y esa Iglesia de hoy, que ha evolucionado y no es la misma que estuvo detrás de la Inquisición, reparte sus alimentos y ayuda a los necesitados sin preguntarles si son rojos o azules. Como debe ser.

El sistema que propones, que tampoco aporta seguridad alguna de eficacia –como, sin haber leído este comentario, te señale en mi post anterior refiriéndome, precisamente, a la elección papal- tiene, en mi opinión, una base falsa, una debilidad que radica en los criterios para la formación inicial de esa Cámara Única. ¿Cómo se llega a esa infalible “Cámara Única”? ¿De la misma forma en que se elige a los cardenales? ¿Quién decide quiénes son los mejor formados, preparados, etc.? Una organización limitada en funciones como es la de la Iglesia Católica puede permitirse ese sistema, una sociedad, no. Sencillamente no es viable y en esa Cámara Única estaría el origen de todos los males tal como yo lo veo,  y es por eso que creo que la única solución es el voto democrático…que no es precisamente lo que existe en esta España en peligro de podemización y que el PP de Rajoy prometió cambiar y no hizo porque creyó que la inacción era lo más conveniente para ellos, que no para los españoles. Un cambio oportuno y más que reclamado del sistema electoral (que en estos momentos ya no puede hacerse, al menos antes de las generales de Noviembre) habría hecho imposible que una minoría como la de Podemos se hiciera con el poder. De eso hemos hablado por aquí desde las primeras andaduras de esta web: fuera Ley d''Hont, listas abiertas y elección directa, segunda vuelta si no hay mayorías absolutas entre las opciones más votadas, cero dinero público para partidos u organizaciones sindicales y empresariales (que vivan de las cuotas de sus socios), etc., etc., etc. Si esto se hubiese hecho a tiempo (y las correcciones al sistema están previstas y son legales) no habría opciones para Podemos. Por supuesto, un poder judicial independiente y no pastoreado por los partidos políticos…pero aún con lo que hay, si se hubiesen aplicado las leyes que tenemos como deber ser, no estarían Bildu y demás patulea en las instituciones y Cataluña no hubiese llegado a lo que hoy estamos viviendo porque, no lo olvidemos, aún hoy la mayoría de los catalanes no son secesionistas. Pero aún así, el fallo más importante no ha estado en el imperfecto sistema partitocrático que hoy tenemos sino en los que lo han liderado: Felipe González, Aznar y sobre todo los dos últimos Zapatero, que reabrió, interesadamente, el aparcado tema guerracivilista y Rajoy, que escudado en prioridades económicas, no se ha enfrentado con la ley en la mano (que ya es muy duro de decir) a los que intentan destruir España.

¿Qué el camino más fácil para arreglar esto a corto plazo es una dictadura de corte franquista? Pues quizás, pero como ya se ha demostrado nunca sería una solución definitiva y estable; no traería paz ni prosperidad a España y lo que para mi es inadmisible es que sería a base de sacrificar las libertades individuales, y por ahí no paso… pero lo más irónico no es eso, amigo Espatario. Lo más irónico es que tampoco hay Francos en el almacén social, sólo Lenins Stalins, Fideles y Chávez.

[ wh ] ha dicho:
18-06-2015
Citando a espatario :: No. 21 :: 18-06-2015

Wh, antes de meterne al tajo describiendo el que yo creo es el mejor sistema político, te contesto brevemente:

1.- Efectivamente esto no dejan de ser discusiones bizantinas y será dificil que nos hagamos cambiar de idea...

Espatario, antes de comentar sobre tu opinión sobre cuál es el mejor sistema político, no me queda más remedio que responder a tus tres puntos:

1-Nunca pediré a nadie que corte una discusión que se desarrolla en buenos modos. Así que, adelante, y lleguemos hasta donde haya que llegar... con Isco o sin él.

2- Yo no planteé los temas de la Iglesia Católica y el Régimen de Franco, fuiste tú cuando dijiste: “Voy a hacerlo, aunque acepto el reto de poner sobre la mesa mi modelo político que es muy similar al  que  viene gobernando la Iglesia Católica durante siglos y con valores y principios muy similares a los que, es verdad, impuso el General Franco en España durante su régimen político.” Yo nunca lo habría hecho, precisamente, porque son dos temas muy complejos en los que hay que analizar los orígenes de cada uno y su evolución y eso, en un entorno como este, nos lleva a simplificaciones peligrosas, quizás como la que intenté ejemplificar yo. Pero fuiste tú quien los puso como modelos de gobierno y eso sí, de modo general, me parece a mi inaceptable, pues mientras que en la larga historia de la Iglesia han existido Papas ejemplares ( Juan Pablo II, el ejemplo más reciente) hay otros que, claramente son unos golfos que han hecho un daño terrible no sólo a la Iglesia como institución sino a los católicos como seres humanos a los que debían de haber servido con lealtad. Y claro que soy de los que pienso que, en general, la aportación de la Iglesia Católica a la sociedad tiene un balance positivo, muy positivo, pero eso es una cosa y otra ponerla de ejemplo de buen gobierno. Y lo digo teniendo ahora un Papa, elegido con las mismas reglas que Juan Pablo II, y  que me parece que dejará una huella completamente diferente en mi memoria. No me gusta nada este Papa, pero ese es mi problema, nada que objetar a los que creen lo contrario. Y de ahí vamos a que, al final, no sólo es el sistema de elección lo que decide la eficacia del resultado(porque pocas veces se podrá tener un equipo de elección mejor preparado que el cardenalicio), sino muchas otras circunstancias que son incontrolables, entre ellas, en el caso de la Iglesia, su enfermizo afán de supervivencia, por encima incluso de los principios, que les ha hecho pensar que en estos tiempos que corren lo más adecuado es un Papa del corte del montonero Francisco. Así nos va. Pongo dos  ejemplos más en el mismo sentido: el mismo sistema que eligió al cobarde de Chamberlain fue el que eligió a Churchill; el mismo sistema que eligió a Reagan es el que ha elegido a Obama. No sólo entonces es el sistema sino los hombres que lo conforman y esos hombres (y muy en especial en el caso de los electores españoles, la gran mayoría educados en una LOGSE que ha falseado totalmente la historia, convirtiéndoles en ignorantes titulados) están condicionados por sus limitaciones intelectuales, morales y -¿por qué no decirlo también?- de sus intereses personales cortoplacistas propios de seres mortales. Y voy ahora por Franco, sin entrar en lo que le precedió porque entonces no terminaría ni en un mes. Respeto que veas más luces que sombras en el régimen de Franco, yo, sin embargo, veo cada vez más sombras que luces en la persona de Franco que era, en la práctica, el único régimen que en realidad existió y, por eso, sabía perfectamente que sin él no habría continuidad, de ahí la jugada, correcta a corto plazo, de sacarse del  armario a un Borbón. Eso es lo que más me gusta de Franco, su conciencia de que él representaba una etapa que no debía tener continuidad. Sin embargo lo que más respeto de él es que siendo un hombre al que –creo- no interesaba para nada la política ni el poder creyó que debía entrar en ese terreno para servir a España, y eso es algo que se ve con muy poca frecuencia en estos días en que vivimos. Con su formación militar y sus limitaciones intelectuales,  y en una sociedad tremendamente enquistada por las consecuencias de una guerra civil que se desarrolla en una de las circunstancias más complejas de la reciente historia de Europa, puedo conceder que  intentó hacerlo lo mejor posible, pero no lo hizo bien. En mi opinión, él mismo debió hacer la transición en vida. Adaptar a España al modelo occidental a mayor velocidad y… bueno, pero esto es política ficción y, por tanto, muy discutible. En mi caso, aun más, porque todo este período lo he vivido desde fuera y soy, al final, un español de adopción y no de nacimiento. Pero vamos, que yo prefiero centrarme ahora en el presente, que es donde nos estamos jugando el futuro y no ponerme en plan revisionista.

3- No veo contradicción alguna en lo que digo. Hablo de movernos dentro de los límites que marcan las reglas democráticas (aunque yo matizaría que son partitocráticas)  y el estado de derecho (muy mejorable, por cierto). Creo que producto de la educación doctrinaria que se ha impartido desde hace casi 25 años en este país la gente no sabe lo que está votando, no sabe lo que hay detrás de Podemos realmente y por eso creo que es muy importante decirles lo que va a ocurrir si esta gente toma el poder: lo primero es que se termina la limitada democracia de la que hoy disfrutamos y, como en Cuba o Venezuela, vendrán para quedarse y para eliminar o sojuzgar a todos los que no pensemos y actuemos como ellos. Pero yo no demandaré nunca un régimen donde se impida a la gente tener ideas de izquierda o separatistas, sólo demando un sistema, para empezar, en el que se eduque con profundidad y valores a las gentes y luego que cada uno, con conocimiento de causa, decida los que le parezca mejor. Y si ganan los de la izquierda comunista, como los de Podemos,desilusionado, amargado y jodido, lo aceptaré y, como ya hice una vez, me largaré a otra parte. Pero estoy completamente seguro que con gente correctamente educada y preparada gentuza como los podemitas, que siempre existirán, serán una minoría que nunca tocará poder. Ahora mismo, tras la muestra de las dos elecciones más recientes, no llegan a mucho más del 10 % de votos. Hay tiempo para pararlos democráticamente, pero no se puede perder más tiempo. Y luego, si quieres, hablamos de cómo y por qué hemos llegado hasta aquí.

[ espatario ] ha dicho:
18-06-2015

Bueno, estimado bg_rules, voy a por el reto que me planteabas. Si no es la democracia  ¿Qué planteo  yo?

Voy a ser muy breve, para abrir el debate,  exponiendo el punto de partida del que nace una discusión filosófica de siglos.  De tantos siglos como existencia tiene la filosfía occidental. Según el partido que se tome en esa discusión merece la pena seguir adelante o no con los detalles.

¿La verdad, el bien y la justcia existen? ¿Existe el Derecho Natural? ¿Es cognoscible por el ser humano? Si la respuesta es sí, la democracia  no tiene sentido y la libertad encuentra unos límtes claros.  Si la respuesta es sí, aceptar por buenas  democracia y libertad como los grandes pilares de una ideológía sería  tanto como si en medicina propusiéramos que se permitiera ejercer en igualdad de condiciones a un médico y a un hechicero. Si la respuesta es no, la verdad no existe,  nos vamos a la solución democrática: el Derecho Nartural  no existe, nadie puede decir lo que está bien y lo que está mal y lo que hay que hacer lo decidimos a través de una convención, un acuerdo social,  al  que llegamos buscando una voluntad general a través del sufragio universal. Cuando el sufragio universal vote al hechicero no nos quejemos. Hoy va ganando el hechicero en forma de Podemos,  o en forma de islamismo, o en forma de feminismo, o en foma de igualitarismo...

Yo soy de los que creen que la verdad, el bien y la justicia existen como categorías permanentes,  objetivas,  de razón. Que son cognoscibles por el ser humano, que en el plano teórico se pueden definir casi matemáticamente y que en el  plano práctico, en el plano político,   pueden crearse los mecanismo políticos y sociales para aproximarese a ellos lo máximo posible. 

La solución política para quienes creemos que la verdad, el bien y la justicia existen  descansa en buscar una fórmula de organización  social que garantice, independientemente de la voluntad de muchos o de uno, la vigencia permanente de esa verdad, ese bien y esa justicia. Lo podriamos llamar, filosóficamente,   DICTADURA DE LOS PRINCIPIOS, incluso  DEMOCRACIA DE PRINCIPIOS. Desde un punto de vista político a mi me gusta llamarlo DICTADURA NACIONAL ya que defiendo que la primera verdad política es la NACION,  la PATRIA.

¿Como es esa organización social? Su existencia descansa sobre dos verdades  absolutas: el hombre es  un ser social y los hombres no son iguales entre sí lo que supone que hay unos que son mejores y otros que son no mejores. La organización  social, el Estado, deberá crear fórmulas destinadas a poner a los mejores en condición de ser los que gobiernen. Es evidente que hablo de un modelo presidido por el PRINCIPIO DE JERARQUÍA. Obsérvese,   yo diría,  que no hay nada serio  en el mundo  que no funcione jerárquicamente: una empresa, un hospital, un ejército... Sin embargo, parece que el gobierno de los pueblos deba manejarse horizontalemente.

¿Que determina el Principio de Jerarquía? El mejor  dirige y elige  a los mejores, los mejores eligen el siguiente escalafón. Controlan los niveles jerárquicos inferiores. Cuanto mayor es el nivel de competenecia menor es el nivel de sufragio. Así funciona,por ejemplo,  la Iglesia  Católica. El Papa no es elegido por sufragio universal de los católicos sino por el Colegio de los mejores y tras el Papa hay valores, ideas y principios, una Doctrina de siglos,  que ni el Papa puede cambiar. 

Sin duda, se me dirá que algunos de esos mejores se las traen. Es verdad. Un sistema teórico perfecto tendrá, inevitablemente, imperfecciones prácticas. Un sistema teórico imperfecto terminará poniendo a  algo como Podemos en el gobierno en la medida en que se va degradando a sí mismo.

Por ejemplo, un posible modelo práctico, hay otros, que cumpla con lo anterior:

- Un Jefe de Estado elegido de entre y por un Consejo Nacional elegido de entre los miembros de los ciudadanos debidamente  formados para la política. El Consejo Nacional controla al Jefe del Estado. Es evidente que hablo de un Partido ünico, aunque no me guste el nombre Partido.

- Una Cámara única representante del pueblo integrada por distintos sectores de la sociedada civil elegidos en función  de sus cargos en la sociedad y por elección popular directa piramidal a través de los municipios. Esta Cámara es controlada, sus decisiones son revisables,  por el Jefe del Estado y por el Consejo Nacional.

- Un Gobierno designado por el JEFE DEL ESTADO controlado por el CONSEJO NACIONAL y la Cámara ünica.

- Un PODER JUDICIAL  controlado por un TRIBUNAL SUPREMO designado y controlado por el CONSENJO NACIONAL.  Si el poder judicial ordinario pone etarras en la calle, dice que silbar el Himno Nacional no es delito, da el visto bueno a un Estatuto regionla separatista, o declara que la insumisión al servicio militar no es delito, el TS, simplemente, corrige las decisones del poder judicial  ordinario y expulsa, por ejemplo, de la carrera judicial a personajes como Garzón o Pedraz o Gómez Bermúdez o Manuela Carmena.  

- Los distintos niveles de la Administración, ESTADO, PROVINCIAS, MUNICIPIOS nombrados jerárquica y sucesivamente. No hay autonomías y no hay eleciones de Alcaldes. La hiperatomización de la línea de Gobierno en distintos niveles administrativos enfrentados entre sí es algo increible en cualquier  organización humana seria excepto, por lo visto, en el gobierno de los pueblos. Es impensable una empresa cuyas elegaciones provinciales no sigan las directrices de su Dirección Nacional.  Gobierno Nacional del PP, Autonomía  del PSOE, Diputación separatista, Ayuntamiento comunista... ¿Como puede funcionar bien algo así?

Si estamos de acuerdo en que la verdad, el bien y la justcia existen,  la siguiente discusión es ir al detalle ¿Qué principios morales, filosóficos, políticos, económicos, sociales, deben ser los que inspiren un Estado que  sea justo, se construya sobre la verdad y esté al servicio del bien? ¿Cuales son los límítes del Estado? ¿Como se armonizan los derechos y libertades, los deberes y obligaciones de los ciudadanos?  ¿La economía? ¿Como participa el pueblo y con que límites en el gobierno de la nación?   Si no estamos de acuerdo, para que vamos a discutir: democracia, libertad y que gane el hechicero. Cuando queráis echar al hechicero buscar un Franco.

[ espatario ] ha dicho:
18-06-2015

Wh, antes de meterne al tajo describiendo el que yo creo es el mejor sistema político, te contesto brevemente:

1.- Efectivamente esto no dejan de ser discusiones bizantinas y será dificil que nos hagamos cambiar de idea unos a otros. No obstante, para el que le gusten estos temas, son un interesante intercambio de posiciones. En cuanto digáis, yo corto y vuelvo a mi defensa, me temo que con pocas esperanzas, de Isco.

2.- Historia de la Iglesia, Historia del Régimen de Franco.  Son dos temas que planteas como si tal cosa. La historia de la Iglesia en lo concreto puede encontrar cientos de malos ejemplos, sin embargo,  en cuanto a lo que el cristianismo ha afectado a la historia de la humanidad,  yo defenderé la tesis de que  el mundo antes de Cristo era un brutalidad inhumana constante que los valores morales cristianos han ido suavizando desde la Edad Media.  La parte del mundo que sigue sin Cristo sigue exhibiendo la animalidad humana. En cuanto al Régimen de Franco, cada día me cuesta ver más las sombras y se me aparece  más iluminado y al paso que vamos, como en la II República, hasta la izquierda  moderada clamará por un Franco.

3.- Dices por último: "Hay que evitar por todos los medios la tenebrosa senda que espera a España si los comunistas de Podemos, la extrema izquierda que dormía expectante bajo las siglas del PSOE y los nacionalismos desintegradores siguen apoderándose del poder en España. La situación es gravísima y lo más terrible es que muchos no ven el peligro. Es la hora de que se imponga el sentido común de los que gozan de este sentido y que quiero pensar que es la mayoría de la población. Con Podemos y los suyos es todo o nada, ya lo estamos viendo tras los pocos días de tocar poderes municipales. Movámonos, o en enero estaremos enfilando las puertas del infierno, en vida. Y sé de lo que hablo." En el mismo párrafo dices que prefieres la democracia. Yo prefiero un Régimen  que, entre otras,  impida el libre desarrollo de ideas de extrema izquierda y separatistas. Si quieres democracia, libertad de expresión y demás derechos demoliberales Podemos es el resultado. El que juega  con fuego se quema. No parece  justo ser demócrata siempre y cuando ganen los mios. 

[ chinchin ] ha dicho:
17-06-2015

Bueno, me tomo unos días de vacaciones y me encuentro debate de altos vuelos a la vuelta. Tendré que leer dos o tres veces antes de pronunciarme, pero a lo que sí me apunto ya es a lo de evitar más poder para los Podemitas.

[ Pailán ] ha dicho:
17-06-2015
Citando a espatario :: No. 15 :: 17-06-2015

A estas alturas, estimado bg_rules:

Antes de entrar en materia, agradecerte el tono del debate, decirte que, a mi al menos me está pareciendo interesante, y que, te supongo de Madrid, estás invitado a cenar  para terminar la discus...

 

Pues si bg_rules no tiene otro "voluntario" yo me apunto como padrino del duelo por su parte.

[ wh ] ha dicho:
17-06-2015

Después de leer con muchísimo interés el intercambio Espatario-bg_rules me siento obligado a intervenir en el mismo sentido que lo hizo Napoleón, durante los llamados 100 Días, ante la recién estrenada Cámara de Diputados. El corso dijo entonces: "No nos parezcamos a los griegos del Bajo Imperio, que se entregaban a discusiones bizantinas cuando el ariete golpeaba las murallas de su ciudad". 

Quiero aclarar, además, que me parecen perfectos esos intercambios hechos con total libertad y exquisita corrección, pero ya están puestas las cartas sobre la mesa y, suponiendo que ambas partes ya pasan de los 40 años, no se van a mover ni un ápice en sus bien asentadas convicciones. Así que a los demás sólo nos queda posicionarnos tal como ha hecho ya el amigo Marcus48. En mi caso, que también soy liberal, el "amén" se lo doy a lo expresado por bg_rules

Dicho lo cual quiero abundar en algunas cosas más. En mi opinión, ni Franco ni la Iglesia Católica, si uno examina imparcialmente su historia, pueden ponerse como ejemplos de buen gobierno. El largo período de Franco tuvo luces y sombras y el aún más largo de la Iglesia también las ha tenido. Hay Papas (y prefiero no nombrarlos) que merecieron, al menos, la prisión y la Iglesia ha tenido una política de supervivencia a base de posibilismo puro y duro que no casa con quienes debían poner los principios por delante de cualquier otra cosa. Un ejemplo claro, para no irme muy lejos en la historia, es el contubernio de la Iglesia Católica con el gobierno comunista de los Castro desde finales de los sesenta hasta el día de hoy, pasando primero por el Cardenal Céspedes y luego por el actual Cardenal Jaime Ortega y Alamino. Estos dos hombres han respaldado a un gobierno que ha perseguido a los cristianos practicantes privándoles de sus derechos más elementales como, por ejemplo, ejercer algunas profesiones o estudiar en la enseñanza superior. Claro que me dirán que eso pasó en otros tiempos de la larga tiranía castrista, y es cierto, pero dejó de ocurrir no porque la Iglesia Católica se enfrentara a ello sino porque eliminados los cristianos incómodos y controlado el cotarro, tocaba la etapa de alojar la mano. Lo de siempre en todas las dictaduras, mano derecha o mano izquierda, con sus matices en casa caso, según convenga.

Preferiré siempre un sistema imperfecto democráticamente –y ,usualmente, es cómodo encontrar una palabra significativa para denigrarlo, como “elitocracia”-, del tipo del de Estados Unidos, a una dictadura personalista como la de Franco. Una dictadura es una dictadura, -aunque admito matices importantes y si tuviera que escoger entre Franco y Stalin me quedaría con el primero, y no precisamente por el idioma- y no hay otra palabra para enmascararla. Podría entrar a teorizar con respecto a lo que, como liberal, creo que es el sistema político más efectivo y justo, pero creo que como apuntaba en el primer párrafo no está el tiempo para “teoricismos”. Creo que es más importante lo que nos une que lo que nos separa. Hay que evitar por todos los medios la tenebrosa senda que espera a España si los comunistas de Podemos, la extrema izquierda que dormía expectante bajo las siglas del PSOE y los nacionalismos desintegradores siguen apoderándose del poder en España. La situación es gravísima y lo más terrible es que muchos no ven el peligro. Es la hora de que se imponga el sentido común de los que gozan de este sentido y que quiero pensar que es la mayoría de la población. Con Podemos y los suyos es todo o nada, ya lo estamos viendo tras los pocos días de tocar poderes municipales. Movámonos, o en enero estaremos enfilando las puertas del infierno, en vida. Y sé de lo que hablo.

[ Marcus48 ] ha dicho:
17-06-2015

Para el amigo e, intuyo, cercano, políticamente hablando, "espartario": AMÉN

[ Pailán ] ha dicho:
17-06-2015

 

¿Ves, querido fernando_poo, todo lo que tengo que aprender? Servidora comentando de fútbol, toros y periodistas (dicho sea sin ánimo de señalar) y estos dos prendas poniendo el listón a alturas estratosféricas.

Cualquiera comenta ahora. Sigan, sigan.

[ espatario ] ha dicho:
17-06-2015

A estas alturas, estimado bg_rules:

Antes de entrar en materia, agradecerte el tono del debate, decirte que, a mi al menos me está pareciendo interesante, y que, te supongo de Madrid, estás invitado a cenar  para terminar la discusión yo con un buen ron y tú con lo que quieras. Para no aburrirnos,  y no parecer sospechosos,  tú pones un amigote y yo otro. Espero que no estemos aburriendo al personal.

Te prometí hablar más en profundidad de mi posición crítica sobre el modelo  democrático. Voy a hacerlo, aunque acepto el reto de poner sobre la mesa mi modelo político que es muy similar al  que  viene gobernando la Iglesia Católica durante siglos y con valores y principios muy similares a los que, es verdad, impuso el General Franco en España durante su régimen político. Lo explicaré con detalle, y me encantará que le saques cuantas pegas teóricas y prácticas puedas, pero lo haré más adelante. Antes quiero concluir con la democracia.

¿Que es la democracia? La primera idea es que los ciudadanos tienen derecho a elegir quien los gobierna. Por lo menos, así se hablaría de democracia electoral. Modernamente el concepto democracia se amplía a un régimen político que necesariamente  garantice ciertos derechos  y libertades básicas. Se suele apuntar la tolerancia como un valor inherente a la democracia y, finalmente, aparece por ahí la idea de democracia  económica como un mínimo de equidad en el terreno social y económico. Otro punto a añadir como característico de la democracia  es el Estado de derecho o la idea de inclusión e igualdad por el que todos los ciudadanos mayores de edad  deben tener igualmente  reconocidos derechos y libertades.  Para tu disgusto, modernamente, la propiedad privada no se considera elemento sustancial de la democracia. Sí hay una valoración asi de la separación de poderes y se habla de democracia representativa, que tú defiendes, democracia directa, democracia plebiscitaria...

A grandes rasgos, esto es la democracia. De alguna manera la democracia  ha ido dotándose de ciertas ideas y valores inmutables para salvar su problema original: los ciudadanos pueden votar unos gobernantes que acaben con la democracia y eso sería absolutamente legítimo desde un punto de vista democrático. Para evitarlo,  la democracia  ha intentado autovacunarse lo que no deja de ser   una contradicción interna evidente dado que si el pueblo es soberano, el pueblo puede decidir mantener o no esos valores. En puridad la democracia es poco más que un rito formal sin principio alguno permanente detrás  o sin principio alguno que no pueda ser susutituido por otro mientras se respete el rito formal para cambiarlo.

Por lo tanto, mi primera crítica es que tras la democracia no hay valor alguno fijo. Al menos en el plano teórico. Pero veamos ahora los principios que, en contradicción con lo anterior y consigo misma,  se ha  autootorgado la democracia.

Derechos y libertades.  ¿Y los deberes y las obligaciones? ¿A estas alturas el género humano no sabe todavía que lo que deterrmina los límites de esos derechos y esas libertades, que la propia democracia regula y limita  en la práctica, es la idea de justicia? Es decir, que lo absoluto no son esos derechos y libertades sino la justicia.

Tolerancia.  ¿Todas las ideas son tolerables? ¿A estas alturas el género humano no es capaz de señalar ideas que teóricamente son absoutamente erróneas o ideas que por sus hechos son indefendibles o ideas con ambas notas? ¿Hay que convivir con la libre expresión de esas ideas? ¿El comunismo es sostenible teóricamente, sus hechos no son terribles? ¿No ocurre igual con el racismo y el nacionalsocialismo? ¿Es necesario convivir con la libre expresión y la tolerancia de ideas separatistas que falsean sin necesidad de grandes estudios la historia de España? ¿Debe vivir el género  humano en una eterna torre de Babel?

Estado de derecho. ¿El derecho existe para su autoafirmación o el derecho no es más que una "ciencia" destinada a servir a la justicia? Si es lo segundo,  lo absoluto vuelve a ser la justcia por encima del Estado de derecho. En la práctica eso significa que un Estado justo debe disponer de instituciones que garanticen, no la independencia del poder judicial, es decir, no la separación de poderes, sino la justicia de las Sentencias aunque ello suponga corregir a muchos jueces y hasta a veces la literalidada del derecho.Y  también convendrá disponer de instituciones que puedan corregir las tonterías que salgan del poder legisltaivo o las burradas que pueda hacer un ejecutivo. Unidad de poder y división de funciones es mejor que separación de poderes.

Inclusión e igualdad. Todos los ciudadanos los mismos derechos. Un hombre un voto. ¿Todos los hombres son iguales?  El que lo crea tiene que reunirse con Dios o con el Gran Arquitecto y pedirle que cambie el hecho cierto, la verdad absoluta, de que los hombres no son iguales. Que hay unos pocos mejores y una mayoría de no mejores. La democracia es poco más que el empeño en que gobernemos  los no mejores con  excusa en  el principio falso de la igualdad de los seres humanos.

Democracia económica. Se viene sosteniendo que un régimen democrático para serlo debe mantener  unos mínimos niveles de equidad en la distribución dela  riqueza. Vale. Sin embargo, ¿es imprescindible la democracia para unos mínimos de justicia social y equidad? La democracia  llega a apropiarse hasta del interés por elevar el nivel de via de las poblacioones. ¿No puede una Dictadura luchar onsesivamente por mejorar  el nivel de vida de su pueblo?

Resumiendo. En puridad, en democracia, sólo hay una verdad: todo es relativo. El problema es que si todo es relativo es relativo hasta que todo es relativo. Con lo que en democracia, en puridad, nada es verdad.  No obstante lo cual la democracia  se ha adornado con una serie de valores que dice le son consustanciales. Todos esos valores o son injustos o  son falsos o no son buenos o es mentira que sean exclusivamente sustanciales con la democracia. La URSS era un Estado de derecho y la equidad en la distribución de la riqueza puede darse tanto en una dictadura como en una democracia. Hasta los límites de derechos y libertades o los niveles de tolerancia pueden ser mayores en una dictadura que en una democracia  que vote limitar derechos, libertades y tolerancia.

Para concluir. Hace poco leía un libro que sostenía la terrible siguiente noticia para los demócratas. La democracia es imposible y además no existe. La verdad es que no hay régimen politico que no esté dirigido por una oligarquía.  Es imposible que de verdada el pueblo se gobierne a sí mismo. La democracia  directa que, más o menos, propugna Podemos no es más que el caos absoluto asambleario. Tampoco los EE.UU son una democracia. Es más los EE.UU son posiblemente el mejor  modelo de una  oligarquía amoral  que controla una nación bajo una apariencia de democracia representativa. 

Es imposible un Régimen político que no esté dirigido por unos cuantos. La clave esta en la calidad moral, la altura moral de esa oligarquía. Cuando esa calidad moral sea alta yo hablaría de élite y definiría una buena forma de gobierno como Elitarquía frente a oligarquía. Y finalmente  hay un problema: cuando nos creemos el rollito de la democracia, cuando dejamos suelta a la democracia,  en España acaba ganando Podemos  o en Grecia  su equivalente porque cuando se juega a la democracia, gana la demagogia.

[ bg_rules ] ha dicho:
16-06-2015
Citando a espatario :: No. 13 :: 16-06-2015

En respuesta a Bg_rules:

Para no perdernos demasiado, diría que son dos temas centrales de los que hablamos: el primero, la izquierdización, y yo añadiría, desnacionalización del pueblo español; y el segundo,...

 Espatario, de nuevo empiezo mi intervención respondiendo a tu último párrafo. Afirmas que el elemento primordial que valida un régimen es la justicia, entendiéndose la justicia para decidir hasta dónde y de qué manera llegan las libertades de pensamiento, expresión, individuales, colectivas y políticas… y supongo que muchísimas otras cosas más. Claro, sobre el papel es perfecto el planteamiento, y todos estaríamos muy de acuerdo con él si obviáramos el obstáculo, no menor, de que se le adivinan dos problemas a la hora de llevarlo a efecto: primero, que efectivamente sea cierto el hecho de que haya un presunto punto “de justicia”, cosa indemostrable; segundo, admitiendo la hipótesis de que efectivamente lo hubiera, que alguien nos ilumine y nos señale quién lo determina. Porque según tu planteamiento, las libertades individuales “justas” las determinas, es de suponer, tú mismo. Pero puede resultar que “tu” sentido de los justo no coincida con el mío, o que coincidiendo ambos disten mucho del de Pablo Iglesias. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Se imponen la libertades justas de espatario, las de Pablo Iglesias o las mías? Para esta pregunta no hay respuesta válida porque lo que pretendes plantear es en realidad una elevación a categoría de verdad absoluta objetiva algo que debatible por su propia naturaleza. 

En realidad, tu planteamiento sirve para cualquiera que sea quien decida el punto de justicia porque todos los puntos de justicia lo son para quien decide ponerlos donde decide ponerlos. Lo único que determinaría cuál punto se lleva a efecto sería quién esté en el poder, y siendo esto cierto e indiscutible, lo que resulta es que el planteamiento de inicio entra en contradicción puesto que partiendo de una premisa (que hay supuestamente un solo punto de justicia), llegamos a la conclusión de que en realidad no lo hay, pues lo que hay es tantos como posibles ejecutores. Concretamente, en el ejemplo utilizado, tres: espatario, Pablo Iglesias y yo mismo.  De hecho, este planteamiento que presentas debería llevarte a admitir deportivamente y sin ambages la ejecutoria de, por ejemplo, Azaña, de quien yo no tengo la menor duda que estaba convencido de que repartió con justicia su acción política, incluido el estrangulamiento al que sometió a la derecha, que seguramente desde su óptica resultaba muy necesario, incluso imprescindible; o, peor, la ejecutoria posible de Pablo Iglesias, que seguro tiene muy claros los límites de lo que es justo o no justo.

En definitiva, lo que estás proponiendo, creo, es una dictadura, y de estas el abanico ya sabemos que va desde dicta-blanda hasta totalitaria pasando por autoritaria, de derechas o de izquierdas… dependiendo de quién lo decida en cada momento. Parece más razonable que todos juguemos con las mismas cartas y los mismos derechos, y no que alguien decida por nosotros hasta dónde podemos llegar porque nos lo permiten generosamente. Y voy más lejos: puestos a elegir entre un gobierno que se ajuste a mis apetencias y soterre las de quienes discrepan y otro que difiera de mis ideales y me permita discrepar, sin duda el segundo es lo único aceptable. 

Del asunto de la izquierdización que se ha producido en España, coincido con toda la parte descriptiva de tu análisis. La misma repulsa que a ti me han producido a mí todos esos episodios a los que haces referencias, y los considero tan inadecuados históricamente e injustos moralmente como tú. Lo que ocurre es que, a continuación y buscando respuestas, aterrizas en el plano de lo valorativo planteando una pregunta que, al ser errónea en sus términos, anula cualquier conclusión que se derive de ella, incluso en el caso de que el procedimiento argumentativo  fuera sólido. Porque preguntarse si esta deriva tiene a la democracia como solución o causa de la misma no procede porque ni esto es una democracia ni lo que ocurrió en la II República lo fue, y consecuentemente en ninguno de los dos casos serían achacables los despropósitos al régimen político que nos ocupa.

Creo que ya me extendí explicando lo que es necesario para que haya democracia: representatividad y separación de poderes, en el origen, y una praxis razonablemente correcta en su desarrollo. De nuestra partidocracia, ya he explicado suficientemente lo que es necesario para entender que no es democracia, sino justamente lo dicho: oligarquía partidocrática. De la II República podría tirar de la lista de irregularidades formales que la jalonaron, sin siquiera necesidad de hacer referencia a las malas praxis consecuencia de ese sectarismo y rencor que guió las decisiones de los republicanos y socialistas y que tú trivializas hablando de abuelos y abuelas. Sólo me limitaré a recordar un hecho que anula cualquier posibilidad de llamar democracia a aquel engendro y hacerlo de manera apropiada. 

Las cortes constituyentes que se eligieron en junio del 31 elaboraron, porque ese era su cometido por su propia esencia, una constitución. Esa constitución, además de ser sectaria, excluyente y rencorosa (lo cual ya sería suficiente motivo para empezar a dejar de llamar democracia a aquello), no fue refrendada por los ciudadanos. Y lo que debió ser un proceso constuyente pleno, donde unas cortes elaboraran y aprobaran una constitución para SOMETERLA A CONTINUACIÓN A REFRENDO DIRECTO DE LOS CIUDADANOS, para seguidamente disolverse en caso de conseguir ese refrendo y convocar elecciones ordinarias, se convirtió en un aquelarre sectario que terminó aprobando la constitución con los diputados constituyentes y sin el refrendo de los ciudadanos, saltándose además la posterior disolución y convocatoria de elecciones porque a la banda que dirigía el país le pareció que era lo más adecuado para sus intereses sectarios, alargando hasta el final del primer bienio unas cortes que, siendo constituyentes, no estaban legitimadas para legislar. 

Como se comprenderá, en una discusión de carácter teórico, que es la que a mí me parece realmente interesante, sobre la democracia, creo que los intentos de descalificación de la misma respondiendo a planteamientos abstractos con planteamientos concretos no proceden, y mucho menos eligiendo casos donde el sistema que yo defiendo queda desvirtuado por su origen, por su praxis o por ambas cosas. Sin duda que la democracia  perfecta no existe a nivel práctico, aunque sí a nivel formal y con unos resultados envidiables en su conjunto. Me refiero a la de los EE. UU. Lo que tenemos aquí es un chiste de mal gusto; lo que sufrieron en los años treinta, un pecado mortal.

Termino. Sobre el control del régimen democrático: lo que hay que entender es que, si lo que tú planteas es el caso (que los controles del sistema los ejercen “unas oligarquías económicas moralmente deleznables”), entonces ya no podemos hablar de democracia, sino de oligarquía. El sistema democrático real se controla por sí mismo al estar constituido por poderes separados y depender de su carácter representativo: ejecutivo, legislativo y judicial son independientes y los diputados responden ante sus electores directos. De esto en España no tenemos nada.

Finalmente, puesto que la contundencia de tus posiciones dejan perfectamente clara tu valoración de la democracia (“En mi opinión, toda democracia, cuanto más pura peor, tiende inexorablemente a elevar lo más negativo del ser humano”), sería quizás interesante que nos contaras qué sistema de gobierno propones que, presumiblemente, te parecerá que no tiende inexorablemente a elevar lo más negativo del ser humano.

[ espatario ] ha dicho:
16-06-2015

En respuesta a Bg_rules:

Para no perdernos demasiado, diría que son dos temas centrales de los que hablamos: el primero, la izquierdización, y yo añadiría, desnacionalización del pueblo español; y el segundo, la democracia en cuanto solución o causa  del problema. En el fondo la bondad o no del sistema democrático como forma de gobierno. Tangencialmente, hay que hablar de VOX.

¿Como hemos llegado hasta aquí, hasta la izquierdización y la desnacionalización  del pueblo español? Reitero: los pueblos van donde los llevan. La izquierda política no ha dudado un momento en santificar  la II República y satanizar el Régimen de Franco. La derecha, el PP, no ha dudado un momento en otorgar con su silencio sin contestar jamás a la izquierda, satanizar el Régimen de Franco de cuando en vez  y santificar la II República directa o indirectamente en alguna ocasión. Ello ha supuesto poner en valor los principios de la II República, porquería moral,  y echar por tierra los del Régimen de Franco. Por eso hoy la sociedad española es una sociedada de izquierdas y desnacionalizada.

Ilustro lo anterior, y asi vamos de paso al tema tangencial de VOX. Iván Espinosa, segundo de a bordo de VOX: "los que ayer cantaban el Cara al Sol ahora son de ETA". Debe decirlo el Sr. Espinosa con conocimiento de causa y no tengo más remedio que deducir que media familia suya, otrora cantante del Cara al Sol, será ahora filoetarra. Pero no menos ilustrativa es la posición de Santiago Abascal, cuando aún estaba en el PP: "El PP de Alava condena cualquier Golpe de Estado, incluido el golpe militar de Franco, pero desde el año 1.978 se hizo borrón y cuenta nueva y así lo creemos". También lamentaba Abascal que siempre se olvida "el papel que desempeñó gente de derechas y de centro en la oposición al franquismo".

Esta que describo ha sido la posición de la derecha política en nuestro país desde el 20N de 1.975. Basta recordar a Aznar considerando a Azaña una especie de mentor o basta ver como Rajoy no ha derogado la Ley de Memoria Histórica de Zapatero. Así es como el pueblo español es hoy  ideológicamente izquierdista.

¿Es la democracia la solución a esta situación o es la democracia la causa de la misma? La II República, una democracia, terminó en lo que para la derecha de hoy fue un Golpe de Estado condenable pero para la derecha de entonces era la única salida para no resignarse a vivir o morir en medio de un proceso revolucionario en el que  el PSOE era el Podemos de hoy. El Régimen del 78, una democracia, va camino de poner el poder en manos de la extrema izquierda. Dices que si  la izquierda en la II República no hubiera sido  sectaria....  y si mi abuela tuviera dos pelotas sería mi abuelo. Supongo que mantienes la esperanza de que ahora la izquierda no vaya a ser sectaria como lo debió pensar Gil Robles hasta que no se lo apiolaron el mismo día que a Calvo Sotelo porque no estaba en casa, momento en el que Gil Robles, la derecha de entonces,  clamó por el Golpe de Estado de Franco o de quien fuera para que sus herederos de hoy lo condenen.

Sabemos, por lo tanto, que en una ocasión la democracia en España acabó con el más que justificado  alzamiento  civico militar del 18 de Julio.   ¿Como acabará esta democracia? Acabará peor porque no hay un General Franco, ni ejército de Africa. La que nos espera.

Por último, mi deducción es que si en dos ocasiones, en España, la democracia va camino de poner el poder en la extrema izquierda, la causa de que esto suceda es, precisamente, la democracia.

Y vamos  con el asunto final: ¿Es la democracia un buen sistema de Gobierno? Cuanto más pura sea la democracia, peor. La democracia no es más que el Gobierno de los no mejores que tienen que soportar los mejores por aquello de la tiranía del número con el consiguiente perjuicio para los mejores y también para los no mejores. Y es que es una realidad indiscutle, y al que no le guste que hable con Dios, el Gran arquitecto o las energías cósmicas, que los no mejores son más que los mejores lo que indefectiblemente hace que la democracia  degenere en demagogia como medio de conquistar los votos de la mayoría: los no mejores.  Y esto    no sucede en aquellos regímenes políticos, totalitarios o no,  en los que al pueblo se le dice, con mayor o menor diplomacia, gobernamos en beneficio del pueblo, en busca del bien común, en busca de la justicia social pero como el pueblo es estúpido las decisiones no las puede tomar el pueblo.

La única forma que tienen los actuales regímenes  democráticos para evitar el triunfo de tesis demagógicas es, precisamente, controlar la democracia. ¿Quienes lo hacen? Unas oligaquías económicas moralmente deleznables. ¿Cómo? A traves del control de los medios de comunicación. Cuanta más pura es la democracia, cuanto menos es el control de esas oligarquías o si  esas olirgarquías   hacen experimentos, más indefectible se hace caer en las demagogias populistas de extrema izquierda: Podemos existe hoy porque a la 4 y a la 6 les dió por ahí.

Por lo demás cuales sean las características del sistema electoral: proporcional o mayoritario, seguna vuelta o no, por distritos o circunscrpción única, listas abiertas o cerradas no son más que trucos para el control del sistema democrático que unas veces sirven para una cosa y otras para lo contrario. Un sistema mayoritario y por distritos daría unos resultados aterradores en Vascongadas o Cataluña. No está el problema en los detalles.

MI crítica al sistema democrático es mucho más profunda que la de hablar de la democracia como de un  sistema falaz. La dejo para posteriores respuestas para no alargarme más. Sólo quiero decirte que para un demócrata, toda democracia que llega a unos derroteros insatisfactorios, es que ha dejado de ser democracia. En mi opinión, toda democracia, cuanto más pura peor, tiende inexorablemente a elevar lo más negativo del ser humano. Desde el punto de vista de la Doctrina Social de la Iglesia lo anterior es obvio,  por aquello del pecado original,  aunque la Iglesia de hoy, su jerarquía, no haga sino desertar de si misma cotidianamente. Asi le va  a la Iglesia  y así  le va a ir.

Termino. Libertades individuales, de pensamiento y expresión, libertades políticas, propiedad privada... Todo eso está bien aunque desengáñate, la democracia  no lo garantiza. La democracia no garantiza nada más que lo que  vote la mayoría. Pero aunque todo eso esté bien, suene bien, esto otro es mejor: las libertades individuales justas, la libertad de pensamiento y expresión justas, las libertades políticas justas, la propiedad privada con justicia. Y es que, para mi, el primer valor que valida un régimen polítco es la justicia.

 

[ bg_rules ] ha dicho:
16-06-2015
Citando a espatario :: No. 11 :: 16-06-2015

Difícil ser breve:

Que lo de Mariano o, mejor, que la deriva del PP a lo largo de toda la transición y hasta la  fecha es deplorable no lo discuto. Que vamos hacia una situación donde la extrema izquierda está alcanza...

Coincido con el amigo espatario en que va a ser difícil ser breve y... en poco más.

 Empezando por el comentario del último párrafo, creo que conviene señalar que, desde el punto de vista puramente dialéctico, a mí me parece que uno no hace sino colocarse al descubierto cuando atribuye posiciones a los demás con intención descalificadora basándose estrictamente en afirmaciones de carácter puramente deductivo o especulativo. Yo desconozco si en VOX creen que Franco es “malo”, pero asumiendo que la afirmación es un hecho real que tú, estimado espatario, si conoces porque les hayas oído o leído afirmando tal cosa o simplemente desmarcándose del personaje, argumentativamente no se sostiene el atribuirles la idea de que la II República les parece buena, primero porque no necesariamente se deduce con carácter general que a alguien a quien Franco le pareciera mal le tenga que parecer la República necesariamente bien (por ejemplo, muchos carlistas y falangistas salieron rebotados y eran extremadamente críticos con el franquismo y, sin embargo, fueron los primeros que se pusieron en el frente a combatir la República), y segundo, porque pudiendo ser cierto que a mucha gente que le parece “mal”  Franco les parece bien la República, atendiendo  a lo anteriormente dicho sería una afirmación puramente especulativa asumir que a los de VOX les ocurre eso exactamente y no lo que les ocurría a los carlistas, falangistas u otros istas que se nos ocurran.

Por otro lado, en cualquier caso, tanto la afirmación a la que he hecho referencia en el anterior párrafo como todo el comentario  en general, está fundamentado en una idea apriorística (que la democracia es rechazable por ser falaz) que pretende demostrarse a sí misma (lo cual, otra vez, es un error de planteamiento), por otra parte afirmando gratuitamente que son los demás los que le otorgan a la democracia calificativos de carácter maximalista (“patente de corso” “mágica palabra”, “solución a todos los problemas”), preparándose de esta manera el camino para concluir con una afirmación de, ahora sí, carácter maximalista según la cual cualquier democracia deriva en demagogia. Ni lo primero es cierto ni lo segundo tampoco. Porque, ¿quién ha afirmado que la democracia sea la solución a todos los problemas, o que sea una poción mágica y haya que otorgarle patente de corso? ¿Y quién le otorga patente de corso? Claro que la democracia no es la solución a todos los problemas, y que no lo sea no la descalifica ni anula porque si por eso fuera, entre otras cosas nos llevaría al suicidio político, pues no existe ninguna forma de gobierno que solucione todos los problemas. Lo que sí existen son unas formas de gobiernos que los agrandan más o menos, así como otras formas de gobierno que tienen a la libertad más o menos presente como condición prioritaria. 

Por otro lado, pareces pretender que la palabra demagogia haya de ser utilizada exclusivamente en el sentido de un sistema de gobierno consecuencia de la degeneración de otro determinado. Desde el punto de vista conceptual de la palabra, la demagogia es, o mejor,  las actitudes de perfil demagógico son características consustanciales al hombre, y como tales, siempre están presente en una medida u otra, de forma patente o latente, en cualquier actividad humana, entre ellas en el ejercicio de la política. Todos los sistemas de gobierno utilizan la demagogia, y pretender que sea precisamente la democracia la que principalmente se caracteriza por ella resulta cuando menos sorprendente, cuando parece indiscutible que, precisamente, son los sistemas totalitarios los que tienen necesidad de fundamentar su esencia en la demagogia para contrarrestar su propio carácter impositivo y hacer al mismo más fácilmente asimilable. Precisamente, son esos sistemas los que de origen están impregnados de demagogia, y la democracia, que sin duda muchas veces degenera en demagogia, lo que pretende a nivel teórico es establecer los mecanismos para anular en la medida de lo posible aquella, así como otros muchos vicios consustanciales a todos los demás sistemas políticos, empezando por el de la restricción de las libertades individuales y políticas. En otras palabras, los sistemas totalitarios y/o autoritarios no pueden derivar en demagogia porque la misma les es consustancial; la democracia, por el contrario, sí puede, y lo hará en la medida que su esencia, que es la libertad y la transparencia, no sea respetada.

Tu comentario, además, por tres veces establece de forma torticera e imprecisa una relación directa de identificación entre afirmaciones que atribuyes a mi artículo –y que en realidad no están presentes en el mismo– y lo que representa Podemos respecto a esas afirmaciones. Yo no sé si Podemos dice que hace falta más democracia, pero estoy completamente seguro de que lo que ellos llaman democracia no tiene ni un solo punto de contacto con lo que yo entiendo por la misma. Tratándose de un partido comunista, no nos vamos a sorprender ahora por que utilicen el lenguaje para manipularlo hasta la náusea. La Alemania del este llevaba el adjetivo colgado de su nombre oficial y mire usted qué risa, ¿no? De forma que para Podemos, partido totalitario, difícilmente la democracia real es no ya sagrada, sino simplemente soportable en lo más mínimo, y desde luego de ninguna manera es asimilable a lo que yo entiendo como democracia liberal, que es la que defiendo.

De nuevo en el cuarto párrafo se establece de forma torticera una relación entre mis posiciones y las de Podemos basándose en afirmaciones que se me atribuyen y que, incluso si las hubiera dicho, utilizarlas no sería juego limpio para establecer esa relación con obvio ánimo descalificatorio si atendemos al elemento de asimilación que se utiliza. Porque yo no he dicho que haga falta "más democracia". Lo que he dicho y mantengo, precisamente, imposibilita lo que me atribuyes, espatario. Yo no quiero más democracia, porque la democracia es o no es, y lo que tenemos no es democracia sino oligarquía partidocrática. La democracia es un sistema político que no se conforma por cómo se desarrolla, sino en primera instancia por cómo se origina, y por eso hay que entender que el sustantivo democracia no asimila adjetivos, ni siquiera los cuantificadores. La democracia es o no es, y, para serlo de origen, necesariamente ha de tener dos elementos sin los cuales no existe: representatividad y separación de poderes. Y no conviene caer en la simpleza de deducir de esta afirmación que, cumpliendo esas dos condiciones de origen, estén todos los problemas solucionados. Estos dos son elementos cuya ausencia imposibilita el sistema político en cuestión, pero cuya sola presencia no lo garantiza necesariamente, o sea, son condiciones necesarias pero no suficientes. 

Creo, de nuevo, que caes en un error cuando pretendes elevar a categoría lo que es una anécdota. Pretender anular la posible validez de la separación de poderes porque haya un ejemplo concreto de un juez que dé una resolución manifiestamente injusta es como afirmar que el catolicismo está presa del pecado porque el vecino del quinto sea un adúltero. La validez de la afirmación de que la separación de poderes como elemento de origen es imprescindible no quiere decir, como antes comentaba, que sea garantía absoluta de que todo funcione bien. Lo que es garantía absoluta de que las cosas no pueden funcionar razonablemente bien es que no la haya. La democracia no asegura la ausencia de corrupción, pero establece los métodos para luchar contra ella; la partidocracia, asegura la corrupción precisamente porque carece de esos mecanismos de control. Por lo tanto, de nuevo presentas un argumento de manera engañosa porque lo que se presenta como condición necesaria lo criticas como condición única.

La democracia, como el liberalismo, son dos posiciones que no aspiran a resolverlo todo elevándose sobre todo lo demás hacia los ámbitos de la perfección, sino que sólo afirman, y esto con completo convencimiento, que son las posturas políticas que más nos pueden acercar a esa imposible perfección cuando, se entiende, la libertad es el bien primero que rige todo lo demás. De qué otra forma se puede organizar una sociedad sin pasar por encima de los derechos de los demás que no sea la democracia a mí no se me ocurre. Cualquier otro sistema tiene carácter impositivo. Que la praxis de la democracia acarree injusticias siempre será achacable no al sistema en sí, sino a la medida en que el mismo sea prostituido por la imperfección de quienes lo llevan a cabo o a la medida en que quienes lo ejerzan no sean verdaderos demócratas (Azaña, por ejemplo).

Termino con un par de aclaraciones sobre la Guerra Civil y la Segunda República, motivos por los que, por tercera vez, tratas de identificar mis afirmaciones con las de los podemitas, y de nuevo de manera torticera, entre otras cosas porque desconoces mis posiciones al respecto y conoces perfectamente las de los podemitas. Pero no es desbrozar esta confusión lo que me interesa en este momento, sino opinar sobre aquellos acontecimientos que tanto interés e influencia tienen para nosotros en el presente.

Aunque mi relación con aquellos años es de una sola generación y, por lo tanto, me caen más de cerca que a quienes hablan de sus abuelos como protagonistas, yo trato de observar la República y la Guerra Civil exclusivamente como dos acontecimientos históricos en los que he tratado de profundizar en la medida de mis posibilidades. Y mi idea es que igual que la dictadura de Franco no se entiende sin la República y la Guerra Civil, la partidocracia actual no se entiende sin el franquismo, de manera que la relación  entre los cuatro hechos, tres históricos y uno actual, es de carácter íntimo.

Si la izquierda durante la república no hubiera sido tan asquerosamente sectaria como hoy lo son los podemitas y, ojo, una importante facción de los socialistas, seguramente no habría habido una Guerra Civil. Entonces, además, había unas grandes diferencias sociales y un comunismo y un fascismo emergente en toda Europa, amén de las marcadas tendencias violentas de anarquistas primero y, después, socialistas y comunistas, aspectos estos asimismo influyeron decisivamente. Soy de los que está absolutamente convencido de que las mayores responsabilidades de aquella guerra recae sobre la izquierda -sobre todo en su génesis-, casi tan convencido como que hacer un planteamiento maniqueo es aproximarse al acontecimiento de una manera definitivamente inadecuada que, esta vez sí, sería una manera compartida con la izquierda actual, pues hacerlo sería no sería sino caer en lo que se critica.

También estoy convencido de que si Azaña realmente hubiera sido un demócrata, Franco no hubiera estado 40 años en el poder. Los acontecimientos obligaron, como bien apuntas, a media España a defenderse del sectarismo, rencor y violencia de la otra media, pero, sobre todo, a sufrir la torpísima ejecución política de un supuesto demócrata que no podía serlo porque su inconmensurable sectarismo lo hacía imposible. De no haber empezado quemando iglesias, seguramente Franco hubiese sido un destacado militar dentro de la legalidad republicana, si es que esta hubiese existido, porque la verdadera patraña de toda esta historia es que la República fue legítima, cuando nunca respetó la legalidad ni en su origen ni en su desarrollo. Es decir, que mientras Lenin y Trostky, o Hitler por el otro lado, eran animales totalitarios de pura cepa, Franco se convirtió en dictador porque las circunstancias lo determinaron. Dicho esto, el debe de Franco se halla en haber esperado 40 años, que habrían sido más de no haberse muerto cuando lo hizo, para iniciar un proceso de, ojo, no democracia, sino de libertades individuales que, por cierto, es lo mínimo a lo que se tiene que aspirar y que es lo que ahora está entrando en serio peligro con los podemitas a las puertas.

Y termino, que ya es hora. Puestos a repartir señalamientos por claudicaciones, y estando completamente de acuerdo con que el PP y sus antecesores han claudicado en todo, hay que señalar que igualmente claudicaron los socialistas y comunistas en los setenta porque, tanto unos como otros y todos en su conjunto, eran producto del franquismo, lo cual era imposible que fuera de otra manera. Y como todos claudicaron y llegaron a un consenso, y como aparentemente aquello consistía en crear una democracia y realmente supuso la continuidad de un régimen sin libertades políticas aunque, ahora sí, con libertades individuales y mayor nivel de participación, lo que se impuso fue una partidocracia -que es lo que tenemos ahora-,  o sea, un sistema controlado por una oligarquía, y lo que es oligárquico no puede ser democrático.

Ahora queda optar. Para algunos, y yo me incluyo entre ellos, las libertades individuales, de pensamiento y expresión, las libertades políticas y la propiedad privada son valores irrenunciables. En su origen conceptual, unos regímenes ofrecen una cosa, otros ofrecen otra, otros no ofrecen ninguna y solo  uno las ofrece todas. Para mí la elección está clara.

[ espatario ] ha dicho:
16-06-2015

Difícil ser breve:

Que lo de Mariano o, mejor, que la deriva del PP a lo largo de toda la transición y hasta la  fecha es deplorable no lo discuto. Que vamos hacia una situación donde la extrema izquierda está alcanzando unas cotas de influencia social enorme y de poder significativas es evidente. Pero discrepo del artículo en la solución que se plantea.

Yo no sé de que patente de corso goza esa mágica palabra llamada democracia para que la solución a todos los problemas que genera la democracia, que indefectiblemente degenera en demagogia, sea siempre más democracia. Así lo dicen los de Podemos y lo dice el texto que comento. La democracia  siempre es sagrada y siempre es la solcuión.

Sin embargo, en mi opinión, más bien puede decirse que  la situación actual de España, próxima a su desaparición como nación,  en una crisis económica importante  y cerca de ser dirigida por la extrema izquierda, tiene su causa, precisamente, en la democracia que, al menos en España,  viene teniendo resultados desastrosos. 

No consigo entender que España sea hoy  un sucedáneo de democracia, que padezcamos una total carencia de sentido democrático, que este sea un contexto al que se ha dado en llamar democracia sin que, por lo visto,  lo sea y nunca entenderé que sortilegio mágico se produce con la separación de poderes como si, por ejemplo,  no fuera un Juez, el Juez Pedraz de la Audiencia Nacional, el que dictó sentencia independiente  fallando que silbar el himno nacional no es delito o no sean jueces independientes los que han puesto en la calle a centenares de etarras . Por lo demás, pedir más democracia con un escrito que expresamente señala que Podemos se aprovecha de la estupidez del electorado es casi lo mismo que pedir más Podemos pòrque, efectivamente, eso que llaman pueblo es bastante estúpido y va a  allí donde le llevan.

El problema para mi no está en que vengamos de una guerra civil y de una dictadura de 40 años, como podría decir un podemita. El problema es que venimos de una democracia que obligó a la mitad de los españoles a tener que defenderse de los podemitas de entonces a tiros, que ganaron los buenos, que los buenos gobernaron 40 años y que el 20 de Noviembre de 1.975 la derecha, el PP,  decidió que no, que eso no había sido así, y con el silencio o hasta con el apoyo concluyeron que Franco era malísimo y la izquierda era la víctima y no el verdugo con lo que  resultó que los rojos  tenían  razón lo que 40 años después lleva a que ese pueblo,  que va donde le llevan, esté  otorgando  toda la legitimidad  moral e ideológica  a los podemitas y el  PP sólo se atreva a hablar de economía. Es verdad: todo el especdtro político ha derivado hacia la izquierda y, añado, hacia el separatismo. .

Con respecto a VOX. Me caen bien. Pero su mensaje económico y social es económica y socialmente insostenible para todo españolito que no gane más de ¿2.500 €/mes?. Por lo demás, también creen que Franco es malo y, en consecuencia, aunque no lo digan, la II República buena. Es decir, conceden la razón moral e ideológica a la izquierda  como el PP. Ese es el lodo del que viene estos polvos.

 

 

[ bg_rules ] ha dicho:
15-06-2015
Citando a Marcus48 :: No. 4 :: 14-06-2015

Dejando por sentada mi más cordial enhorabuena por el artículo de BG_RULES -un fuerte abrazo-, así como a mis contertulios anteriores en los comentarios -Pailán, wh y Pezuco-, sólo diré una cosa. La alternativa a to...

Un abrazo para ti, Marcus48.

El asunto de cómo se ha ignorado a Vox es la parte que a mí se me escapa. Cuando Rosa Díez salió del PSOE y presentó como alternativa a UPyD, me resultó increíble que no recibiera más apoyo, y aquello lo achaqué al sectarismo de la izquierda. Ahora la historia se repite con Vox, demostrando la derecha el mismo grado de sectarismo, aunque de origen diferente. El de los socialistas es un sectarismo ideológico, mientras que el de la derecha es un sectarismo utilitarista. Bien mirado, no sabría decir cuál es peor de los dos.

[ bg_rules ] ha dicho:
15-06-2015

El revuelo del concejal Zapata este está francamente bien. Yo soy de los que creo que sus comentarios reflejan, más que una cuestión de judeofobia o racismo, un problema de inmadurez propia de los gilipollas integrales, y, aunque en realidad pueda no serlo, parece francamente arriesgado tener concejales en la caìtal de España amenazando con semejante catadura intelectual, la cual, tampoco lo olvidemos, no dista ni mucho ni poco de la que reflejaría cualquier mequetrefe o mequetrefa que dijera, por ejemplo, que el 90% por ciento de los presos deberían estar en la calle. No es de extrañar, por lo tanto, que la señora esta que ha aterrizado como junker en Cuatro Vientos tenga intención de quedarse con el bocazas ese que escribe semejante cosas en tuita.

Esto no ha hecho más que empezar. Con una buena ración de palomitas, nada nos falta.

 

[ Marcus48 ] ha dicho:
15-06-2015

Totalmente de acuerdo en todo, amigo Pezuco, unos por maricomplejines -Rajaó y su séquito de palmeros y ¡palmeras!- y otros por cobardía o vaya usted a saber porqué  -Esparanza y entorno- la verdad es que estamos huérfanos. Pero no debemos acomplejarnos; somos más y mejores que todos ellos juntos. Ésta debe ser nuestra enseña, la que nos enseñaron nuestros padre y abuelos, fuesen del signo político que fuesen. Para ellos, éramos -¡todos!- espñoles y eso sólo es un orgullo, pese a quien le pese. ¡Viva España!

[ pezuco ] ha dicho:
15-06-2015

 

Estimado Marcus, en España todo lo que huela a liberal y/o conservador es tachado de fascista. Súmale que la supuesta derecha está acomplejada de serlo (fue Aznar quien dijo que el PP es centro-reformista), la falsa superioridad moral de la izquierda y la manipulación que realizan los medios periodísticos en una sociedad cuasianalfabeta y obtendrás la respuesta a la pregunta que me hiciste.

En cuanto a la hamija Espe, yo también la prefiero a esa entidad sin principios ni cojones llamada Rajao, pero es otro personaje quemado y amortizado. Tuvo su oportunidad en el congreso de Valencia y en lugar de plantar cara a Rajao, prefirió seguir en su poltrona. Luego, las salpicaduras de Púnica o Gurtel en algunos de sus cargos de confianza han dañado demasiado su imagen.

En esas estamos, esperando a que el presidente haga cambios en el gobierno para que nada cambie, y sus palmeros le aplaudan y nieguen que el mayor problema para que los votantes del PP vuelvan al redil se llama Marianico el corto (Rajoy). 

 

P.D. Da pena ver la cara de algunos exalcaldes populares que han sido pateados de los ayuntamientos en comparación con lo que dice Sorayita: "El PP ha ganado las elecciones municipales".

 

[ Marcus48 ] ha dicho:
14-06-2015

Amigo "pezuco", no puedo sino de estar de acuerdo contigo, sólo "un pero": ¿Dónde está ese partido liberal conservador? Desde luego, en el PP actual, yo creo que no. ¡Ójala Esperaza Aguirre hubiese sacado mejores resultados!, a lo mejor, tendría la fuerza suficiente para liderar el cambio dentro del PP, pero, como tú mismo apuntas, eso tendría que ser objeto de otras consideraciones por ejemplo, preguntarse porqué y quién "puso palos en la rueda"

[ pezuco ] ha dicho:
14-06-2015

 

Marcus, estando muy próximo a ti en la afinidad con Vox, respetando enórmemente a muchos de cuantos integran ese partido (sobre todo a Ortega Lara), y aún creyendo que Vox es de lo poco (o único) que queda decente para votar en España, tengo que decirte con toda sinceridad y respeto que ni tienen un lider, ni alguien que sepa transmitir empatía a su electorado (o siquiera leer un discurso)... ni siquiera las ideas claras.

En este tema coincido con Esperanza Aguirre, votar a Vox queda muy bien, pero en el fondo, y viendo lo emponzoñada que está España, es tirar el voto.

 

P.D. ¿Qué futuro tiene ese partido si al PP lo tildan de extrema derecha? El sitio de Vox está en un PP liberal conservador, pero esa es otra historia... y tiempo habrá para contarla.

 

[ Marcus48 ] ha dicho:
14-06-2015

Dejando por sentada mi más cordial enhorabuena por el artículo de BG_RULES -un fuerte abrazo-, así como a mis contertulios anteriores en los comentarios -Pailán, wh y Pezuco-, sólo diré una cosa. La alternativa a todo esta mi.erda tiene nombre y se llama VOX. Con que los dejen hablar en la misma teles enlas que defecan los demás, nos daríamos cuenta de que aún es posible salvar a ESPAÑA.

[ pezuco ] ha dicho:
14-06-2015

 

¿Principios?, sí muchos y buenos, pero los del gran Groucho: "si no le gustan tengo otros". Esto ya se ha convertido en un mercadeo de poder donde da igual vender el alma al diablo si te aseguras una porción de poder o te agarras a la poltrona o simplemente impides que gobierne el demonio de lo que antes era derecha y ahora es ¿Socialdemocracia?.

Pedrito quiere enmascarar el desastroso resultado electoral arrinconando al PP y quitándole todo el poder posible. Le da igual el precio a pagar o el perjuicio que esto pueda causar a los españoles. Marianito el autista confía en que el miedo al neocomunismo (¿no cayó ya el muro de Berlín?), le de el impulso necesario para ganar con cierta holgura las generales de Noviembre. Ya no le quedan principios o votantes que traicionar, el mayor problema para que la gente decente pueda votar es él, pero parece que tenemos Marianico para rato (suponemos que hasta el previsible descalabro en las generales).

Pero como bien señala bg_rules en su entrada, el problema de fondo es que en España no hay una verdadera democracia. A partir de ahí lo demás es accesorio. ¿Se ha preguntado alguien por qué muchos españoles nunca votamos?. Estaría bien una estadística de eso y se buscara las razones de esa abstención que persiste en muchos ciudadanos para los que la verdadera democracia no sólo supone que te permitan votar cada 4 años. Y no se engañe nadie, la abstención es una postura tan democrática como votar, y quizá en estos momentos la única opción decente en un panorama electoral donde muchos ven a Riverita "el centrista" una válvula de escape, pero el personaje se esfuerza en esconder la patita porque cuanto más se le ve, más negra parece y más votos pierde.

Y para los que creen que cuanto peor mejor, y esperan que Potemos reviente la banca para que el sistema salte por los aires, decirles que el espejo es Cuba o Venezuela... allí añoran una democracia, libertades y muchas cosas teóricas, pero sobre todo echan de menos un plato de comida en la mesa, porque nadie olvide que el comunismo erradica la pobreza para instaurar la miseria.

[ wh ] ha dicho:
14-06-2015

Lo más preocupante de la deriva comunista (con claro sesgo castro-chavista, o sea, como bien apunta Pailán, a la caribeña) que está tomando España, no ya desde las recientes elecciones, sino desde que se hizo visible el "podemismo", es la cantidad de gente supuestamente preparada que está comprando esta peligrosa mercancía ideológica. La última moda ahora es justificarse con la supuesta moderación de Pablo Iglesias y sus secuaces que, ojo, no están todos afiliados a su organización. Estos ingenuos ( por ser extremadamente generoso y educado), muchos de ellos con empresas, bienes inmuebles y dinero, creen que Podemos se quedará en la superficie, servirá para regenerar a los partidos, hasta ahora, tradicionales, y que las cosas volverán a la normalidad en poco tiempo. Que me lo digan a mi, que nací en Cuba. Que se lo digan a mis amigos venezolanos que en el año 2000 me decían, con fuerza y convicción, que en Venezuela nunca podría suceder lo que había ocurrido en Cuba.  Ese mismo argumento, fortalecido ahora por la integración de España a una entelequia que se llama Unión Europea, lo escucho de nuevo y me preocupo. 

A ver si nos enteramos de una vez, señores y señoras, que estos, como aquellos, vienen a tomar el poder para no soltarlo jamás. Los tiempos son otros y ya no tienen que tomar el cielo por asalto (como ellos, añorando a San Lenin, San Fidel y a San Ernesto) han reivindicado alguna que otra vez. Ahora, en estos tiempos laxos, lo tienen mucho más fácil: basta con prometer viviendas gratis, salarios sin trabajo y esfuerzo y, sobre todo, encarrilar el odio y el rencor hacia los que ellos designen como culpables de todos los males habidos y, lo que debía hacer recapacitar a muchos, por haber. 

Y el más idiota de los idiotas que habitan en este país, al que cada vez queda menos tiempo para llamar España, es un tal Pedro Sánchez, Secretario General de lo que una vez se llamó PSOE y que ahora, camino de su viaje al infierno de la nada, se podrá llamar VPOE ( Vendido a Podemos por Obtusos Españoles). Pedro Sánchez y su política suicida, nublada de soberbia por no ser capaz reconocer su fracaso en las pasadas elecciones y justificada ante sus votantes con el objetivo mezquino y cortoplacista de quitar poder al PP (el otro culpable, con el cobarde Rajoy al frente de la mortal deriva del país) puede llevar a Podemos a disputar al PP las próximas generales si los votantes del todavía PSOE no recuperan el sentido común y sacan a este estúpido del poder en las próximas primarias.

Los votantes del PP lo tienen más complicado: Rajoy no convocará primarias antes de las elecciones generales y, sí o sí, será el candidato. Recuperarán algunos votos de los que se han sentido estafados por el trilero Alberto Rivera pero no creo que mucho más. Sus votantes no comprados están hartos de engaños y,sobre todo, de la falta de decisión para defender la ideología de sus votantes. El desplazamiento del espectro de votos hacia el centro-izquierda, deja huérfanos a los votantes liberales, a los que creemos que la libertad, que es lo que se perderá irremediablemente si no se para esta deriva, es, ante todo, responsabilidad. Y por eso hay que demandar de los liberales que aún queden en el PP que si no pueden sacar del poder al vendido Mariano, al menos nos ofrezcan una alternativa limpia para poder votar en las próximas elecciones. Yo ya me he cansado de votar con la nariz tapada.

[ Pailán ] ha dicho:
14-06-2015

 

Redondo artículo en el fondo y en la forma. Cansa explicar a personas, personajes o personalidades de variado cariz y tendencia políticas lo que aparece como algo evidente: que Pablo Iglesias y sus podemitas vienen para quedarse e implantar un sistema totalitario a la caribeña (no sólo venezolana). Que haya gente, no ya con cierta capacidad de discernimiento, sino con tan sólo estudios que niegue la evidencia me pone los pelos como escarpias. Pero, oyes, como dicen ellos, es lo que vota "la gente".

Por cierto, todos esos que amenazan con irse si "la derecha" revalida el poder (¿por qué no se habrán ido ya?) están ya comprando el billete para poner sus dineros a buen recaudo en noviembre.