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EL ESFUERZO Y LA DESIDIA

Me comenta un buen amigo, conocedor profundo de lo que se cuece en nuestras aulas, que si la sociedad española supiera qué es lo que realmente está ocurriendo en ellas, sin duda se plantearía una revisión de la A a la Z de todos los modelos de comportamiento y de los valores que hoy se admiten como buenos de manera generalizada. Y antes de que yo pueda rectificarle sus cálculos, se apresura a cerrarme los obvios flancos débiles de su afirmación añadiendo que, diciendo tal cosa de esa manera, sólo pretende explicar en mayúsculas y con subrayado el espantoso estado en el que se mueve el mundo educativo y que, desde luego, no trata de ninguna manera de transmitir la esperanza de que esta sociedad española de hoy vaya a variar sus esquemas lo más mínimo o a exigir una revisión de los modelos educativos, entre otras cosas porque mayoritariamente los comparte y porque, en realidad, conociendo en el fondo la que está cayendo en esas aulas, sólo centra su atención en los resultados oficialmente positivos y realmente falsos. Pero, y esto de que sean falsos, ¿a quién le importa?

Coincidimos mi buen amigo y yo en la opinión de que la desidia se ha adueñado de forma generalizada de nuestra sociedad, instalándose además como instrumento, a modo de leitmotiv, en las aulas españolas. En ellas, la presencia del abandono del esfuerzo de forma mayoritaria se ha terminando convirtiendo en uno de los elementos intrínsecos y naturalizados del sistema, de manera que gran parte de las actuaciones y decisiones de los profesionales están determinadas por ese alarmantemente bajo nivel de esfuerzo que ofrecen los alumnos. En otras palabras, la transmisión de conocimiento (y su evaluación homologable) como objetivo primordial ha sido desplazada a un segundo  –o tercer o cuarto…– plano, de manera que son los alumnos (alguno diría “y las alumnas”) quienes marcan el ritmo dependiendo del nivel de desidia que presentan. De esta forma, en  niveles de enseñanza iguales, a los alumnos se les exige de manera diferente en función de lo que estén dispuestos a ofrecer. Y si lo que ofrecen mayoritariamente se sitúa entre lo insuficiente y lo ridículo, la solución por la que se opta es la de revisar lo establecido para adecuarse a esa insuficiencia o a esa ridiculez, reduciendo consecuentemente los niveles de conocimiento. Y, en último término –y esto ya es de cosecha exclusivamente mía, aunque a buen seguro mi buen amigo lo comparta–, tomándome la libertad de hacer un ejercicio de simplificación de la cuestión, afirmo que la explicación de esta deriva lamentable, de este estilo claudicante,  está  en el hecho de que el pensamiento socialdemócrata y de más a la izquierda es dueño de la sociedad en general y, de manera aplastantemente mayoritaria, de los profesionales de la enseñanza en particular: aquella acepta el juego acomodaticio que le satisface con unos resultados ilusoriamente positivos pero plenamente gratificantes; estos proyectan sus modelos ideológicos y conceptuales, que, de manera general, se caracterizan por facilitar el camino para alcanzar ese objetivo que satisface a todos, alumnos, padres, profesores y administración, sin importar la medida en que ese objetivo pueda quedar deformado hasta parecer irreconocible.

Por estas razones, cualquier propuesta oficial o manifestación particular de culto al esfuerzo, elevación de la excelencia y homologación de los resultados, propuestas que casi invariablemente proceden de quienes se acomodan en el margen derecho de la calzada, obtiene como reacción de aquellos que habitan el lado izquierdo desde, como mínimo, el recelo hasta la descalificación, la anulación. La protesta y la algarada si les cuadra. Porque los habitantes del lado derecho, los de perfil conservador y/o liberal (recuerden: libertad y responsabilidad), son de carácter académico y objetivo, mientras que quienes habitan el lado izquierdo juegan la partida con instrumentos, digamos, de carácter más lúdico-festivo. Y dado que unos centran su atención en el esfuerzo, la responsabilidad, la justicia y el conocimiento, reclaman pruebas objetivas que homologuen resultados; y como los otros son de carácter adaptativo y se preocupan por “educar” más que por enseñar, huyen de estas últimas como gato escaldado del agua fría.  Cuando la palabra objetividad aparece en el debate, la urticaria se apodera del lado siniestro.

Por eso, cuando aterrizó por aquí un tipo como Mourinho, el vomitivo ejército que se formó en falange para intentar echarlo –hasta conseguirlo– nutría sus filas casi de manera exclusiva con gente de pensamiento progresista, porque este señor representaba justamente el modelo contrario del expuesto anteriormente y que se ha adueñado del ámbito docente. En otras palabras,  parece que nuestras aulas están perfectamente preparadas para acomodar ancelottis, pero desde luego no mourinhos. Los pocos de estos últimos que hay pululan por ahí desubicados en su marginación; los primeros, que son legión, rebosantes de felicidad y con la satisfacción del deber cumplido, sin duda darían la titulación  a cualquier topo analfabeto, tramposo e indocumentado que pasara por sus aulas.

COMENTARIOS [0]
[ Pailán ] ha dicho:
12-11-2015

 

Y bienvenido, bipo66. Espero que te sientas a gusto en esta tu casa.

[ Pailán ] ha dicho:
12-11-2015

 

No puedo hablar de la Enseñanza, así con mayúsculas y en general, por puro desconocimiento y porque resulta difícil mejorar lo que ya ha expuesto el blogger. Sí que puedo apostillar, no obstante, lo señalado por otros compañeros de fatigas que también son padres y abuelos y sufren experiencias tales como la que describe nuestro entrañable galego49.

Es inaceptable que haya docentes que intenten manipular políticamente las mentes de niños ¡de 4 años! y me resulta increíble que no se pueda hacer nada contra ellos (contra los docentes, digo). No digo que se les meta en el talego, pero una multa o una inhabilitación temporal para que se queden sin cobrar un par de meses no estaría mal.

La chusma progre habla y no se le cae de la boca el sintagma "enseñanza pública de calidad". Oiga, ¿por qué hay tan pocos centros públicos que puedan responder a tal exigencia? De hecho, yo sólo podría nombrar el Ramiro de Maeztu, en Madrid. No me extraña que el ciudadano normal opte por la educación concertada o la más onerosa privada, porque, como nos dijeron tantas veces mis padres a mí y a mis hermanos, la educación es la única herencia que un padre puede dejar.

Tampoco me extraña que la progresía y la izquierda radical quieran cargarse la educación concertada, sobre todo la que tiene orientación religiosa. Se trata de igualar por abajo y cargarse la raíz cristiana de nuestra España. Saben que es un esfuerzo de largo aliento y no les importa el plazo, igual que a los separatas. Saben que la batalla se libra en las aulas y, por ende, en los claustros y no sienten ningún tipo de vergüenza ni pudor intelectuales. En la guerra y en el amor, ya se sabe, todo vale.

Asco

[ Marcus48 ] ha dicho:
12-11-2015

Es el producto de la socialdemocracia: todos iguales por abajo y fuera la excelencia y la competitividad, conceptos estos ubicados ya definitivamente en el nicho de lo racio y facha. Muy lamentable, claro. bg_rules dixit.

Tienes toda la razón, pero ¿habrá que dar la batalla? Al menos que no se nos gane por incomparecencia. Ya somos unos cuantos los que pensamos que ¡hasta aquí hemos llegado! 

 

[ bg_rules ] ha dicho:
12-11-2015

Bienvenido, bipo66. Por aquí somos pocos pero bien avenidos, de manera que la paz y tranquilidad están aseguradas.

La enseñanza superior, a fin de cuentas, no puede ser sino una extensión de la secundaría, puesto que de sus alumnos se nutre, y consecuentemente no puede ser buena. Además, se ha masificado tanto que las titulaciones han perdido prestigio, tenemos una sobreabundancia de licenciados sin trabajo y, como producto de ello un elevado índice de frustración en gente titulada que no puede ejercer. Una sociedad que necesita mil abogados y forma cinco mil a cambio de rebajar el nivel de formación tiene como resultado mas frustrados y peores profesionales. Es el producto de la socialdemocracia: todos iguales por abajo y fuera la excelencia y la competitividad, conceptos estos ubicados ya definitivamente en el nicho de lo racio y facha. Muy lamentable, claro.

[ pezuco ] ha dicho:
12-11-2015

 

Bienvenido a esa humilde web, bipo66, un saludo muy cordial, espero que te sientas a gusto aquí, te expreses con libertad y nos visites de vez en cuando.

 

P.D. ¿Lugares violentos? Espero que en MqM encuentres paz.

 

[ bipo66 ] ha dicho:
12-11-2015

En primer lugar saludos a todos y felicitaciones por un blog tan serio y educado. 

Un placer encontrar por aquí a ZAPEZIPI con el que he coincidido en otros lares, ya un tanto violentos para mis gustos.

Peliagudo, aunque importantísimo, este asunto de la educación. Tengo la impresión de que el artículo va más centrado en la educación primaria y secundaria, pero no es menos importante el deterioro de la enseñanza superior por las causas que tan acertadamente apunta ZAPEZIPI.

Tanto me preocupa este asunto y tan importante considero que es para el futuro de nuestra nación que votaría a Ciudadanos si Rivera se comprometiera por escrito a solucionarlo. Admito que en el escenario que se supone que  tendremos tras las elecciones del 20D, sin mayorías absolutas, será muy difícil llevarlo a cabo, pero si existiera un pacto PP-Ciudadanos que pudiera garantizar una mayoría estable, Rivera no tendría excusas para, al menos, intentarlo.

Hasta la próxima visita.

[ ZAPEZIPI ] ha dicho:
12-11-2015

La verdad es que no sé porqué entro en este blog, que logra sacarme del sopor de mi plácida jubilación. Me pica y tengo que escribir porque los temas propuestos tienen enjundia.

Yendo al grano. En las últimas décadas se han creado cuasi infinitas universidades públicas en las cuasi infinitas CCAA que tenemos en  España y tengo que discrepar profundamente de su primer objetivo, que no es transmitir conocimiento sino crear puestos de trabajo vitalicios para amiguetes. Lo que no empece el reconocimiento de las excepciones pertinentes.

-Yo soy profesor de tal y tal-. Dice cualquier tertuliano de la tele.

Y hago una pregunta: ¿cuántos competidores tuvo Pablemos en la "oposición" con la que consiguió su plaza vitalicia como profesor titular de la antiquísima Complu?

Compárese ese número con el número de competidores que haya tenido cualquier sufrido opositor a inspector de trabajo o a administrativo de un ministerio, por decir algo.

[ Galego49 ] ha dicho:
12-11-2015

Excelente entrada de Bg_rules y excelentes comentarios a la misma del resto de participantes. En este país llamado Ex-paña, el adoctrinamiento en las aulas viene de hace algún tiempo atrás y continúa y continuará y es que los progregetas no se rinden ni se rendirán.Sin ir más lejos, ayer vino del cole mi nieta de 4 añitos y traía una propaganda del Bloque nazi-onalista galego entregada por su profesor y es que tienen copado todo o casi todo el sístema de enseñanza en este país y tan solo quedan unos pocos profes que no son de su cuerda y son marcados como fachas por la grogresía reinante, al igual que marcaban los nazis a los judios no hace muchos años.

[ Marcus48 ] ha dicho:
11-11-2015

Enorme la entrada de hoy. El amigo bg_rules ha sacado un tema que, no es que sea importante, es que es de capital importancia para el futuro de nuestra Nación. De color más bien negruzco lo veo yo.

No menos grandes los cometarios de mis anteriores compañeros de intervención, en especial me aputo de "pe" a "pa" al de Pezuco. Totalmente coincidente con lo que siempre he pensado sobre el asunto de la educación, no en balde, algo me toca por carrera, profesión y "hobby". En mí siempre encontraréis alguien dispuesto a dar la batalla, si es que nos dejan, claro. Un abrazo para todos.

[ pezuco ] ha dicho:
11-11-2015

 

La educación es el elemento más importante para controlar a las masas. Unos chavales con alma de superación, que valoren el esfuerzo, la meritocracia, el valor del conocimiento y con espíritu crítico nunca votarían a opciones progres. A partir de aquí la pregunta es si a los políticos les interesa que los alumnos tengan una buena formación.

Sumemosle a esto a que en España los maestros y profesores poseen un nivel que deja mucho que desear, hablo en general, conozco varios que son muy buenos, y que a los papás de ahora sólo les importa que sus hijos aprueben asignaturas y pasen cursos, aunque al final reciban un papeluco que les diga que sus hijos son analfabetos integrales. Por eso creo que la educación española no tiene solución, porque casi nadie quiere solucionarlo.

Como ejemplo, hace pocas fechas leí que los sindicatos de enseñanza amenazan con levantarse en armas si al Gobierno se le ocurre premiar con subidas salariales a los profes buenos, esos que rinden y hacen aprender a sus alumnos.

Respecto a lo de Mou, llegar a España diciendo que es de derechas, católico y creyendo en el trabajo y esfuerzo es una provocación para esta gentuza progre que lo invade todo, sobre todo el pensamiento políticamente correcto. La derecha liberal no fue derrotada en este tema, es que ni siquiera planteó batalla ideológica.

El último ejemplo lo vivimos este verano con la llegada al Bernabeu de Kovacic. El buen jugador croata fue tildado como católico radical o integrista católico porque acude con su familia los domingos a la iglesia, suele rezar e incluso colaboraba en el coro.

 

P.D. Si su religión fuese musulmana a nadie se le hubiera ocurrido decirle algo parecido. Los yihadistas, terroristas y provocadores de guerras santas ya sabemos todos que son católicos. Y vale ya.

 

[ NickAdams ] ha dicho:
11-11-2015

Mi impresión, bg_rules, es que la mayoría no quiere enterarse de lo que ocurre en las aulas... y no quiere enterarse porque casi todos han caido en le trampa del resultadismo, que es lo único intenta garantizar la maldita LOGSE. Gusta mucho obtener títulos con poco esfuerzo y eso lo saben bien los progres acomodados, que son los ideólogos del estropicio.

Cambiar de rumbo a estas alturas, como apunta wh, será ( y ya se ha visto con lo de Wert) muy difícil. Soy molto pesimista.

[ wh ] ha dicho:
11-11-2015

Hace unos días, gracias a un retuit de Carlos Cuesta, me enteré de una frase de Luis Garicano, una de las caras más conocidas de Ciudadanos, con la que no puedo estar más de acuerdo: "El sistema educativo ha sido el gran fracaso de la democracia". 

El diagnóstico es certero, lo dífícil -y para lo que hay que tener un valor del que pocos pueden presumir en el panorama político de la España de hoy- es revertir esa situación. El PP de Aznar, con mayoría absoluta no se atrevió, a pesar de que Esperanza Aguirre lo intentó, pero se le hizo de noche. Wert, con otra mayoría absoluta del PP, volvió a intentarlo, más tibiamente y, con lo que se le vino encima, claudicó por todos los flancos.

¿Lo hará Ciudadanos si Rivera es investido presidente? Lo dudo. Lo harán, conjuntamente, Ciudadanos y el PP si gobiernan en coalición. Lo dudo. Y esa duda es producto de una desconfianza extrema hacia las promesas electorales de la clase política.

Estamos de acuerdo en que hay que empezar por una reforma completa del sistema educativo, comenzando por la recuperación de las competencias del Estado frente a las Autonomías, el problema es saber quién se atreverá a hacerlo sin claudicar.