[ LUCES DE CHAMARTÍN ]

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SOMOS UN EQUIPO HUMILDE, I

La semana que viene ya empieza La Liga, y volverá la “PQR” de “SPQR” a distraerse con sus circenses mientras la “S” organiza sus componendas electorales y se nos come la mitad del panem que nos hemos ganado. Y me juego todo lo que tengo a que ya en la primerita jornada oiremos a un mínimo de cinco entrenadores de Primera División comenzar sus respectivas ruedas de prensa con aquello de “Nosotros somos un equipo humilde que…” Estoy doblemente harto de la “humildad”, y entre esta semana y la que viene expondré por qué. 

La mitad de lloriqueo correspondiente a esta semana consiste en que, como tantas otras, el sentido de la palabra se ha desvirtuado de tanto uso por parte de personajes con mucha repercusión mediática pero poca cultura. Es cierto que, gracias a los zoquetes con micrófono, el fútbol nos ha obsequiado con cientos de ridículas coletillas, como el “lógicamente” antes de frases que no tienen en absoluto por qué ser consecuencia de las anteriores, o el “difícil y complicado”, como si no fuera lo mismo, y muchas más, pero mi enemiga íntima y personal es “humilde”.

El mundo del fútbol ha tomado a bien utilizar “humilde” como sinónimo de un cierto nivel de presupuesto, cuando en realidad debería denotar una actitud, más concretamente, una cierta actitud ante la victoria. Decía San Agustín que las virtudes necesitan del Libre Albedrío, y no podría estar más de acuerdo. Difícilmente se puede considerar una virtud, por ejemplo, el ser humilde cuando te acabas de comer seis goles, o cuando tus jugadores llevan tres meses sin cobrar. ¡Como si cualquier otra actitud no fuera ridícula! El Eibar no es “humilde”, el Eibar es malo. El Rayo Vallecano no es “humilde”, el Rayo Vallecano está comido por las deudas y no puede fichar. 

Tampoco es “humildad” salir en el Bernabéu contra el Madrid con ocho defensas y a perder tiempo desde el pitido inicial. Si efectivamente tan malo eres que si sales a jugar te va a caer la del pulpo, entonces no estás siendo “humilde”, estás siendo realista, y si tienes mimbres para disputarle el campo al Madrid y aun así no quieres, entonces es cobardía. Y mucho menos, en fin, es “humildad” cuando el entrenador del Madrid sale diciendo que “hay que ser humilde, cualquiera te puede ganar”. Con las estadísticas en la mano, es un hecho fehaciente que cualquiera, efectivamente, te puede ganar, y que las ligas se acaban perdiendo en partidos a priori fáciles. De modo que salir a jugar pensando que vas a ganar sin correr demasiado, solo con el escudo, no es falta de humildad, es ser un perfecto imbécil y tener ganas de tirar La Liga, y, por el contrario, salir a correr contra el Granada como contra el Barcelona no es “humildad”, es profesionalidad, simplemente.

He dejado para el final el uso, a mi juicio, más perverso de la “humildad”, esto es, como justificación del juego violento. No pretendo, como otros, que los rivales nos pongan una alfombra roja y que nos jueguen como nos venga bien a nosotros, pero tener que leer en la prensa que a David Navarro, un “central humilde”, no le quedó más remedio que abrirle la cabeza de un codazo a Cristiano es demasié hasta para un seguidor del Equipo del Régimen que tardó catorce años en ganar su primera liga con el Régimen. ¿Desde cuándo la incompetencia justifica la violencia? Oiga, que el “humilde” Navarro, que por cierto ha debido de ganar mucho más que todos los que le compadecen por “humilde”, es español, y en España la universidad es prácticamente gratis. Si no valía para marcar delanteros, que se hubiera metido a Medicina, ya que tanto le gusta la sangre.

Para mi gusto, y recalco lo de “para mi gusto” porque soy consciente de que la RAE es mucho menos picajosa que yo, la “humildad” en el fútbol solo debería tener cabida en Mayo y Junio, al final de temporada, y solo podría ser realmente ejercida por los ganadores de algo importante. Vamos, que, para mí, solo puede ser humilde aquel que tiene sobradas razones para no serlo. Tomando prestada y prostituyendo la frase de Churchill sobre Atlee, ser humilde cuando se tienen razones para ello no es realmente humildad, y no merece ser celebrado como virtud. Todo lo más, es cierto decoro y sentido común.

¿Y cómo han de demostrar los campeones su humildad? Para empezar, no saben ustedes el gustazo que me daría si ese topicazo futbolístico eterno, aquel de la Liga como “el torneo de la regularidad”, desapareciese para no volver jamás. Desde los avasalles de La Quinta del Buitre, cuando el Madrid se tomaba las torrijas, y casi el turrón, como campeón, las ligas decididas en la última jornada han sido la norma más que la excepción, y una liga de nueve meses ganada en el último domingo está ganada de chiripa, he dicho. Si el Madrid saliese diciendo ahora que “hemos sido mejores que el Atleti durante toda la Champions”, después de haberla ganado por penaltis, la prensa se nos comería vivos, y con razón; pero cuando lo dijimos después de la “Liga del Clavo Ardiendo”, ganada por un punto de ventaja sobre 114 en juego y con el goal average perdido, a toda la prensa le pareció apropiadísimo. El que lo entienda, que me lo explique.

También me gustaría consignar los “X, cabr…, saluda al campeón” al baúl de los -malos- recuerdos, pero no parece que me vaya a poder dar ese gustazo. No soy tan iluso de esperar que desaparezcan de la banda sonora de la afición, porque si en un estadio o plaza pública caben 100.000 personas, por pura estadística 10.000 van a ser gentuza, pero sí que creo razonable esperar que los empleados de los clubes no lo griten. Repásese Youtube, que las hemerotecas han quedado para nosotros los antiguos, y veamos cómo más de una vez aquellos que deberían dar ejemplo son los primeros que han cometido ese pecado de lesa humildad.

Ya puestos a pedir, también me gustaría que desaparecieran aquellos manidos “el Madrid/Barcelona ha tirado la liga”, como si el campeón no se lo hubiera merecido, como si lo hubiera sido por incomparecencia del contrario. ¿Es que el Reglamento de la Liga dice, por algún lado, que el que sea líder en la 28ª jornada tiene que ser campeón? ¿Es que no valen todos los puntos por igual, en la 1ª y en la 38ª jornada? Cuando el Madrid protagoniza esas épicas remontadas europeas con las que de vez en cuando nos regala -mucho menos frecuentemente de lo que querría el mito, pero haberlas, haylas-, nadie dice que el Bayern o el Wolfsburgo “han tirado la eliminatoria”, todo el discurso se centra en los méritos del que remonta. Sin embargo, los mismitos periodistas, hablando exactamente del mismito club, no hablan de las ligas de Tenerife como épicas remontadas del Barcelona, sino como pifias monumentales del Madrid. ¿No será mitad y mitad de cada, pifia y épica, en ambos casos? 

En fin, humildad y decoro, decoro y humildad. Alguno me dirá, con muchísima razón, que todas mis quejas son realmente cuestiones de buen estilo más que de verdadera humildad. Por supuesto, es perfectamente posible creerse el Rey del Mambo pero mantener el buen rollito y los buenos modos, pero la vida es extraordinariamente enrevesada y puñetera, y cuando te da uno de esos revolcones que siempre te da, el barniz de las buenas maneras se suele pelar, y queda al descubierto la madera que hay debajo.

Cuando el tan invocado como poco practicado “Fair Play” es un postureo y no una convicción, no hay más que esperar a que las cosas vengan mal dadas para que se vea de qué lado masca la iguana, que se dice en Mexico. Para más referencias, véase Guardiola, Josep, y su obra de referencia “El que sale a presionarme la salida del balón no juega al fútbol como se debe”; o Hernández, Xavi, con su clásico “En la única liga que nos ganó Mourinho dije que pasaron cosas raras, pero en las demás, con los mismos árbitros, el mismo Villar y el mismo Sánchez Arminio, me pareció todo correctísimo”. 

¿Qué se pensaban, que me iba a durar la ecuanimidad todo el artículo? De eso nada, que esta santa casa se llama como se llama y servidor es más madridista que la Cibeles. ¡Amos anda!

COMENTARIOS [0]
[ pezuco ] ha dicho:
16-08-2016

 

Pues sí, gran entrada de ALMP y montaje que ilustra el artículo. Los "goebelianos" de la canallesca repiten 1000 veces la mentira de la falsa humildad para tratar de convertirla en una verdad, y lo peor es que lo van consiguiendo, en parte porque muchos quieen creerlo y en parte porque esa caterva "jumilde" vende muy bien las "humildades" que vomitan.

El RM sería el club todo poderoso, arrogante, prepotente y abusador en dicha teoría. Y yo no quiero que el club de mis amores sea humilde, sino todo lo contrario, desde el respeto al contrario, que sea el mejor club envidiado por el resto de equipos, arrasando deportivamente en los terrenos de juego que pise.

Creo que esto viene enlazado con el mantra que constantemente lanzan desde el club evasor de impuestos acerca de ser ellos un club de cantera y nosotros un club de cartera, auspiciada por el progrerío patrio.

Y mientras aquí presentando a Morata como el gran fichaje de la temporada...En fin, florentinada top.

 

P.D. Y Ahora le toca a Asensio.

 

[ portega ] ha dicho:
15-08-2016

Muy buena entrada ALMP

La liga española tiene dos equipos de lo más humilde. Uno, el Atlético ¿cómo no va a ser humilde el equipo del pueblo? El mismo nombre lo dice. Pero para humilde, los de la esquina. Esos defraudan, roban y fichan lo que quieren, con humildad. 

 

 

[ chinchin ] ha dicho:
15-08-2016

Me ha dejado descolocado por completo la presentación hoy, como gran fichaje, del repescado Morata. No sé, no sé, pero algo no huele bien en el Reino Florentino. 

Por tanto, olvidémosnos de un delantero centro de recambio de puntería (tipo Chicharito), Morata y vale ya!

 

[ wh ] ha dicho:
15-08-2016

Me ha gustado el tema de la entrada de ALMP, pues también yo soy de aquellos a los que enervan las expresiones que algunos utilizan con excesiva frecuencia (ya lo dije en la referencia a Pedrusco Sánchez y su previsible "en consecuencia". Nickadams se me adelantó en otra que también me pone de los nervios, la del sueño convertido en realidad. 

La gran mayoría de los jugadores tienen no sólo un vocabulario muy limitado sino que da la impresión de que no se esfuerzan por mejorarlo. Por eso jugadores como Arbeloa o Xabi Alonso eran, en ese apartado, también una excepción. El ejemplo contrario es Messi, un grandísismo jugador al que parece que le cuesta mucho crear una frase con algún sentido...pero todo indica que tampoco lo necesita.

Y luego están los que van de gurús, tipo el "apapado" charnego Hernández. En fin, mucha tela por donde cortar.

[ NickAdams ] ha dicho:
15-08-2016

Es cierto que el vocabulario de jugadores y entrenadores, con muy contadas excepciones, repite mucho las mismas expresiones. A mi, por ejemplo, una de las que más me jode es la de ·un sueño convertido en realidad" cuando fichan por el equipo que más pasta les ha ofrecido. Pero es lo que tenemos y, a veces, pasarse tampoco es bueno: ahí tenemos a Valdano y Cappa como paradigmas de futbolistas-poetas. Jodido encontrar el termino medio y que, además, vaya directo al meollo del asunto. Ese es el gran Mou.